Un tranquilo lugar de Pruebas

viernes, 9 de mayo de 2014

Genaro el ciego. (4 de 6)


Día 4.

La vieja arpía me cae irremediablemente mal. Ayer fue un día de locos, esa mujer me las pagará. Como me llamo Adriana que me las pagará.

Son las ocho en punto y me encuentro de mal humor. Por suerte el bueno de Genaro esta delante del ascensor para alegrarme el día. Alégrame el día Genarín. Ja ja ja!! Soy una persona enferma. Si supiera todo lo que pienso. Realmente soy malvada. Veo que Genaro lleva un bastón blanco en su mano derecha. Es curioso, es el típico bastón blanco de los ciegos, pero el resto de días no me había percatado de su existencia. Y... Ups!! hoy además nos tocará compartir viaje con un transportista muy joven que lleva un mueble empaquetado a la quinta planta.

En esta ocasión entro la primera en el ascensor y me situo estratégicamente en la esquina. Hoy no sucederá ningún tocamiento especial. Si no el pobre ciego pensará que soy una "devorahombres". Genaro no se acerca a mi, pero el mueble le empuja de manera imprevista por la espalda. Ese fuerte empujón del transporitsta arrastra el cuerpo del pobre Genaro contra mis brazos. Que lo reciben cariñosamente a fin de evitarle más mal.

- Oiga - chillo - Perdona chico, ves con más cuidado, has empujado a este pobre caballero ciego.

El chico masculla una disculpa pero sigue empujando hacia dentro de la cabina el mueble. Genaro y yo nos apretamos como podemos. Mis pechos tocan sus tórax. El mueble es un tablero vertical debidamente embalado, propio de alguna de esas empresas de fabricación en masa. Apenas cabemos, el mueble, el chico transportisa, Genaro y yo. El chico entra y se situa en la esquina opuesta a donde nos encontramos.

El bastón blanco de genaro ha quedado entre mis piernas. El intenta hacerlo recular, pero por la incomoda posición en la que nos hallamos me roza la entrepierna.

- Perdona Adriana. No me puedo mover, es un tanto embarazoso, yo me siento...

No le dejo acabar la frase.

- Tranquilo Genaro. No sucede nada. Es un ascensor muy estrecho.

Me da la sensación que se ruboriza. Aunque con sus tremendas gafas negras no lo puedo asegurar. Mis pezones se están comenzando a endurecer. Mi sujetador hoy es especialmente fino, rezo porque Genaro no se de cuenta de ello. Madre mia que calor tan insoportable recorre todo mi cuerpo. El chico transportista, completamente ajeno a nuestras peripecias, silba una canción de algún grupo de música moderno. El bastón blanco de Genaro sigue en mi entrepierna. Mis pechos siguen empalados en su tórax completamente apretados. Los pezones duros como piedras. Tengo mucha calor, ¿ cuando llegamos a la sexta planta ?

El ascensor inicia su tortuoso ascenso...


Esta historia continuará en Genaro el ciego (5 de 6)


Cierra tus ojos, encuéntrate y sigue para adelante. Buena Suerte.
Un Tranquilo Lugar de Aquiescencia

16 comentarios :

  1. Uno puede ser ciego, pero... este Genaro se pasa de boludo: ¡dale, macho, esa mina es toda tuya!
    A ver qué pasa en la entrada final.
    Saludos.

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    1. Esa mina es un tanto extraña y sospechosa. ^_^
      Piensa una cosa.
      Hace otra.
      ¿ Que sentirá realmente ?
      Un bruto saludo escritor.

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  2. Solo quedan dos partes y esto no avanza mucho jajajaja, quiero saber ya como va a terminar, pero sin duda me encanta ^^

    Un abrazo enorme UTLA :)

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    1. Hola Edith T. Stone,
      Pero para no avanzar mucho engancha el pobre Genaro, tan indefenso. Y esa mujer tan aviesa como Adriana... espera... o era al reves. Ay que lio.!!!
      Quizas ninguno sea lo que parece.
      Gracias por las palabras de ánimo escritora, se agradecen mucho.
      Un abrazo cuerda entre locos.

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  3. Pues a mi me parece que con tanto roce la cosa va a terminar antes de tiempo ¿6 partes ha dicho usted? A esa Adriana se la ve muy entregada ya.
    A ver que pasa.

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    1. Hola Marián,
      Muy hábil, muy hábil. ¿ no será vidente ? Quizás vayan por ahí los tiros.
      Quien sabe, ya hemos sobrepasado el ecuadro, ¿ que sucederá ?
      Gracias por pasarte por aquí, ¿ tienes Blog Marián ?
      Un abrazo.

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    2. Pues claro que tengo blog ¿o es que no has visto una rosa blanca en seguidores? ¡a ver si el ciego eres tú...!

      Un abracito

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  4. ¡aiiii Genaro Genaro!!! me da que tu no eres ciego. ^-^

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    1. Hola Hikari Javier,
      ¿ Más videntes ? Por favor, que sucede hoy por aquí. Salid de mi mente, salid...
      Jajaja
      Un abrazo muy grande Hikari Javier.

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  5. Adriana está casi dándolo todo y Genaro me da a mi que se hace el tonto eh...Tengo curiosidad por saber como van a terminar!
    Un besito! :)

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    1. Hola Cat,
      Adriana es una mujer muy buena y generosa.
      Quizás Genaro sea un tanto "lento", verdad, pero es que la ceguera hace avanzar a otro litmo, aunque dicen que el buen caldo se realiza a fuego lento. ;->
      Un abrazo muy grande Cat y gracias por pasarte por aquí.

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  6. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  7. Vaya vaya con Genaro y Adriana! Como esto siga así se desata una pasión incontrolable!

    Un abrazo grande!

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    1. Aiya Eowyn,
      Pasión en ascensor... o 50 sombras de genaro, aún no sabemos que título poner a la novela. jajaja
      Namarië Eowyn, Tenna rato.

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  8. ¡Ay, que ha descubierto el bastoncito! Jajaja Parece tan inocente el pobre Genaro, y lo que ella disfruta con esto... Voy a por el siguiente cap. :)

    ¡Saludos, UTLA!

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    1. Hola Kat,
      Un instrumento tan necesario para el bastón en un invidente. Adriana, ¿ disfrutar con el bastón ? Sacrebleu!! No entiendo...
      Un abrazo.

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