Un tranquilo lugar de Pruebas

lunes, 3 de noviembre de 2014

Erna Ura Rago (4 de 7) - Sólo los cobardes aprenden



Si recordáis, Bárnabas se había alzado con el poder como sólo un mongol auténtico sabía hacerlo en aquellos tiempos, por la destreza en la lucha.

Y hablando de luchas, la embestida contra el poblado sitiado cesó inmediatamente. Al mediodía, la horda ya comandada por Bárnabas, retiraba tranquilamente el sitio al poblado fortificado. Y a medida que la horda se alejaba, un clamor de alegría desde el otro lado del cercado, podía escucharse.

Esa misma noche una treintena de guerreros comandados por el nuevo Kan asaltaron en silencio la empalizada y acuchillaron a los centinelas apostados.

Erna recordó el intento estúpido, años atrás, de aquel grupo de débiles campesinos que intentaron en vano atacar su aldea. Siempre lo recordará pues fue aquella la noche en que se convirtió en guerrero. Cualquier buén estratega siempre aprende de una experiencia vital.

Bárnabas aprovechó la clandestinidad que ofrece el amparo nocturno. La mayoría del poblado estaba borracho celebrando la retirada de los enemigos. Cuan equivocados estaban en su pronta manifestación de alegría. La horda irrumpió como un río de aguas desbordadas y en un silencio mortal todo ser vivo de aquel poblado dejo de existir.
Nadie sobrevivió, ningún hombre, ni sus mujeres, ancianos masacrados, junto con niños y animales. Todos sucumbieron. No era Bárnabas un líder cruel por naturaleza, pero la bondad no era buena presentación en los tiempos de las hordas mongoles, por eso debía aniquilarlos a todos. Lo contrario hubiera creado un precedente indeseable.

Recordó la lección del anterior Kan, la muerte de una perra y de sus cachorros.
Las lecciones de vida no deben olvidarse.

* - * - * - * - * - * - * - * - * - *

Después de este episodio pasaron un par de años...

En uno de esos extraños momentos felices que suceden en la vida, Bárnabas encontró al que sería el general de sus ejércitos y único amigo.

Pero no adelantemos acontecimientos.

Se encontraba toda la horda celebrando el Naadam. En esta festividad se reúnen los mejores guerreros de cada poblado para disputar los juegos guerreros de la estepa. Eran tres las disciplinas más valoradas por los mongoles: fuerza, una lucha cuerpo a cuerpo sin armas; destreza, la pericia del arco, la cuerda y la flecha; y finalmente, acero, una lucha a primera sangre con yataganes.

Aquel día, un joven guerrero ganó las tres disciplinas, suceos que no ocurría desde hacía años. Su nombre era Liör y provenía de una tribu meridional que hablaba una apartada y antigua lengua mongola.

Bárnabas premió al ganador con dos caballos, un yagatán de fuerte acero y una bolsa de oro.
Aquel joven le recordaba a el mismo.

Estuvieron bebiendo hasta bien entrada la madrugada en compañía de otros guerreros. Su amistad se trabó casi al instante.

Bárnabas, con su nueva mano derecha Liör, aumentó enseguida el poder de aquella horda e incrementó en pocos años el radio de su poder. Poseía un gran cumulo de guerreros a sus órdenes y su maquinaria de guerra era conocida en muchos rincones de la estepa.

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Cierra tus ojos, encuéntrate y sigue para adelante. Buena Suerte.
Un Tranquilo Lugar de Aquiescencia

4 comentarios :

  1. ¡Vaya historia épica la de Bárnabas! ya estoy deseando que llegue el siguiente capitulo.

    Un abrazo Ser Aquiescencia.

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  2. Yo tambien estoy deseando que llegue el siguiente capitulo. vamos bien me estan gustando.

    Un abrazo.

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  3. ¿Liör puede convertirse en un gran traidor y enemigo que Erna deberá eliminar?
    No se pierdan el próximo episodio de Erna Ura Rago en Un Tranquilo Lugar de Aquiescencia.

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  4. Esto se pone más interesante, lo que dice tu amigo Raul, me parece que Lior es un traidor.

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