Un tranquilo lugar de Pruebas

miércoles, 30 de diciembre de 2015

El pequeño Oins



Érase una vez un pequeño Oins desesperado, el cual surgía con deleite gutural de aquella tráquea en busca de unas buenas orejas a las que penetrar.

Pobresito Oins, que no encontraba ningún tímpano donde acomodarse. Ni modo... buscaba y buscaba sin parar, «¿será posible? ¿ninguna oreja se me presentará?», se repetía incesantemente con la onda volteada. Y fue justo al doblar la esquina de su atribulada existencia, exactamente detrás de la esquina de un viejo árbol de F’Fidrac, donde divisó un par de orejas morenas con todo el resto a juego, y envalentonado, se acercó a aquellas orejas con su onda más gutural a presentarse.

«OINS», atronó, barriendo con su propio sonido todas las inconsistencias silenciosas que le separaban de aquellas bellas aurículas. Pero las pobres orejas quedaron tan atontadas, tanto, que no pudieron escuchar bien, y el líquido perilinfático desbordo alegría. Y así, con la antigua técnica del despiste atronador, el pequeño Oins se acomodó en aquellas pequeñas orejas morenas, las cuales, para su suerte o desgracia, ya nunca dejaron de escuchar a aquel Oins en el fondo de su tímpano.


Esto es verdad y no miento, y como me lo contaron os lo cuento. ^^


Cierra tus ojos, encuéntrate y sigue para adelante. Buena Suerte.
Un Tranquilo Lugar de Aquiescencia

2 comentarios :

  1. Admito que algún pariente de ese Oins se instala cada tanto en mis oídos.
    Utla, que tengas felices fiestas. Te mando un fuerte abrazo y te deseo un 2016 lleno de historias.
    Saludos.

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  2. Feliz año nuevo, UTLA,
    Te deseo todo lo mejor del mundo! Yo debo tener instalado ese Oins.
    Saludos!

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