Un tranquilo lugar de aquiescencia

domingo, 14 de abril de 2019

Detrás de un Maelstrom cósmico

«Se ha aceptado que en el centro de M87 se encuentra un agujero negro supermasivo (se propuso llamarlo Powehi, que en hawaiano significa "creación oscura adornada e insondable"), con una masa de varios miles de millones de masas solares»

El cosmos es un inmenso océano espacial; donde cabría esperar agua hay vacío, donde cabría esperar tierra hay planetas y los temidos arrecifes se esconden detrás de los perturbadores remolinos de luz engullidos por los aciagos agujeros negros, y detrás de ellos el abismo de lo insondable atrayendo a los futuros e incautos bajíos intergalácticos que se aproximen a ellos.
En el primer cuarto del siglo XXI se toman fotos, se especula sobre los horizontes de sucesos, pero, ¿qué se esconde detrás del contorno luminoso? ¿qué se esconde detrás de lo infotografiable? Pues el acto de fotografiar el suceso, solo se fotografía eso mismo, el horizonte; el lugar de irás y no volverás queda todavía lejos...
Existe una antigua leyenda hawaiana, transmitida de padres a hijos en la región del Pacífico Central, en la cual se narra un hecho de actualidad. En esta narración de los pueblos isleños rodeados de vasto océano, como el vacío inunda el espacio, quizá sea por su proximidad a este vacío que sientan más cercano el espacio cósmico, mucho más cercano que otros muchos pueblos. En la leyenda se cuenta el ancestral secreto escondido detrás de Powehi, el gran pozo negro, en él habita un Hemiarius Verrucosus, un pez-gato de proporciones titánicas, la morfología del cual presenta un diámetro tres veces el de la Tierra, pero Hemiarius no puede escapar aún del-otro-lado, quedó atrapado tras el agujero por mandato de Pelé, la diosa Madre. El crimen cometido, hartazgo en devorar planetas florecientes, el castigo impuesto, permanecer atrapado en Powehi hasta el estruendo final. Hemiarius se alimenta de rayos gamma, pero en el interior de un pozo negro esas partículas se repelen, no llegan al interior, la red del horizonte expele las finas partículas tan extrañas de encontrar en el vasto universo.
Una emisión interferométrica proveniente de la Tierra rompe el ciclo natural de rayos gamma, el rebote de los rayos permite a los telescopios terrestres almacenar en los cinco petabytes de discos duros las fotografías del esquivo objeto de estudio, pero la emisión forzada quiebra el equilibrio de algunos rayas gamma, muchos rebotan y se posan tal plancton en el horizonte, se arremolinan en los sucesos arrastrándose hasta el interior del pozo, hasta la gran boca de Hemiarius, quien, paciente, engulle las partículas y nada agazapado, esperando saltar del charco a las oscuras aguas espaciales...

  

Cierra tus ojos, encuéntrate y sigue para adelante. Buena Suerte.
Un Tranquilo Lugar de Aquiescencia


2 comentarios :

  1. Buen paseo espacial. Me imagino a ese Hemiarius como un enorme Jabba, zampando cometas y supernovas.
    Saludos, UTLA!
    Borgo.

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  2. hola! cuantas palabras nuevas, cuantos conceptos... me has dejado con el pico abierto! saludosbuhos cosmicos.

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