Un tranquilo lugar de Pruebas

sábado, 14 de abril de 2012

La princesa prometida (Acto II de III)

La princesa prometida

Toda esta entrada contiene avances (spoilers) de la trama.

(... esta entrada continua desde 'La princesa prometida (Acto I de III)')


Ahora nuestros dos héroes han de superar nuevas pruebas pero esta vez de manera conjunta. Se acercan al umbral del mal, donde solo se tienen asímismos para poder superar los obstáculos.

El pantano de fuego es tan solo uno de tantos nombres, son los problemas que como pareja, o ya en solitario, nos acaecen después de haber superado un gran mal, para recordarnos que siempre debemos seguir luchando.

Los tres horrores del pantano:
  • Las erupciones de fuego.
  • Las arenas resplandecientes.
  • Los roedores de aspecto gigantesco.

Buttercup y Westley superan los peligros que les acechan. El pantano de fuego no ha podido con ellos. Más no obstante, al superar este duro trance, les espera una desagradable sorpresa al final del mismo...

Los malos malosos hacen su reaparición.


Llegado este momento, superados en número y con sus fuerzas muy denostadas, la heroína realiza su particular sacrificio.


Buttercup - Prométeme que no le mataras y volveré contigo.
Príncipe Humperdinck - Juro que así se hará.




Príncipe Humperdinck - Cuando estemos fuera de la vista arrójale a la fosa de la desesperación.

El héroe, antes de acabar con sus huesos en la más siniestra mazmorra, descubre con mucha sorpresa los seis dedos en la mano derecha del malvado acólito del príncipe.


Westley - Alguien os está buscando.


Las últimas palabras no son tenidas en cuenta por el amorfo secuaz. Westley tan solo percibe una negra oscuridad al ser golpeado en su nuca por un soldado del príncipe.


Albino - El príncipe y el conde insisten que estén sanos antes de romperlos.
Sobrevivisteis al pantano sin duda sois valientes, pero nadie resiste la maquina.

Un nuevo umbral, acaso sino una importante crisis se cierne sobre el héroe masculino, nuestro buen Westley, ya que con toda su experiencia y sus conocimientos no ve como podrá salir de esta tesitura.

Se nos presenta un pequeño interludio para dar más dramatismo... :-O


(Voz en off - Abuelo) - El Rey murió esa misma noche. Y antes del siguiente amanecer  Buttercup y Hamperkin se casaron. Al mediodía fue presentada ante sus súbditos pero esta vez como reina...

La voz desgarrada del nieto es la propia voz del espectador, ¿ como es posible que todo finalice tan mal ?

- Espera, espera abuelito, lo has leído mal, no se casa con Humperdinck, se casa con Westley. Si no, no seria justo.
- ¿ Quien ha dicho que la vida es justa ? ¿ donde esta escrito ? La vida no es siempre justa.


Inocentes palabras que surgen de la voz de un niño. ¿ Acaso no somos todos en nuestro ego interno como niños que desean la bondad y la felicidad reine por encima de todas las cosas ? El espectador no desea este final. El escritor, la cinta, tan solo deja entrever la miríada de posibilidades donde podría haber desembarcado el final... las destinos son infinitos, por suerte el autor moldea a su antojo las vicisitudes de la historia.

Anciana - Su verdadero amor la salvó en el pantano de fuego y ella se casa con otro... La reina de la basura, la reina del lodo, la reina de la suciedad, la reina de la podredumbre...



Por suerte Buttercup despierta de este maléfico sueño. Aun habiendo realizado una buena acción, sacrificarse por su amado, los remordimientos la atormentan en forma de pesadillas

Y seguimos con los malos malosos. Ellos también poseen sus anhelos, sus sueños, sus planes. Los malvados no son meros elementos decorativos, también tienen que poseer objetivos por los que desean seguir viviendo. Normalmente los héroes y los villanos son antagonistas, simples personajes que se conplementan ya que cada uno busca lo contrario que busca el otro.


Príncipe Humperdinck - Tyrone sabes que me gusta verte actuar torturando. Pero debo organizar los festejos del aniversario del país, preparar mi boda, asesinar a mi esposa e incriminar a Guilder. Estoy ocupado.

No es absurdo este diálogo al contrario es demasiado real. La falta de empatía de algunas personas se hace tan patente.


Si a esto fuera poco, el malvado conde Tyrone se convierte en maestro de ceremonias para presentarnos un atroz engendroa mecánico.


La maquina succionadora de vida... representa el lado tenebroso, nuestro mayores miedos. Lo peor de ella, es que por más preparados que nos creamos, siempre existe una pieza, una maquina de la tortura dispuesta a despojarnos de nuestra seguridad, de nuestra tranquilidad, y devolvernos al estado inicial. Si sabemos aprender de nuestros errores la maquina supondrá un obstáculo temible. Pero a la larga solo será eso, un impedimiento más para alcanzar nuestras metas. Más sino reconocemos nuestros errores, la máquina puede ser letal.



Conde Tyrone Rugen - Seguro que habréis descubierto mi profundo interés por el dolor. Como sabéis el concepto de la bomba de succión es muy antiguo en realidad eso es todo, excepto que en vez de succionar aguar succiona la vida.


Nuestro héroe siente un inmenso dolor. Y todo se viene abajo, cuando el príncipe Humperdinck, aguijoneado por la desilusión de descubrir que Buttercup sigue enamorada de Westley decide poner al máximo el nivel de dolor del artilugio.


Príncipe Humperdinck - Si vuestro amor es verdadero, vuestra felicidad ha sido verdadera. Nunca pareja alguna ha tenido esa suerte aunque digan lo contrario los libros de historia. E igualmente creo que ningun hombre ha sufrido tanto como vais a sufrir vos ahora.

El malvado príncipe activa la palanca. La maquina de tortura unida al villano son dos elementos imparables... ¿ podrá el príncipe fin a la vida de su antagonista ?


Los olvidados guardianes del umbral se reencuentran, ahora convertidos en aliados de Westley. Ya sea la generosidad mostrada o la necesidad de restaurar su honor,  deciden descubrir donde se encuentra su amigo.


Encuentran al albino, pero la impetuosidad del gigante (Fuerza pura) no permite que Iñigo (Destreza) llegue a desvelar los secretos del acceso a la mazmorra.

Fezzik el gigante - ¿ Donde esta el hombre de negro ?

Como dijo Blake Snyder en su inmortal obra 'Salva al gato!' , en una película, un relato, una historia o ya sea en una narración, esta solo debe contener un pasaje de corte milagroso, algo que levante la suspicaz duda acerca de la veracidad que se nos cuenta. Un milagro es perdonable, de hecho hasta aconsejable, el público desea creer en algo; pero incluir más de uno no suele ser perdonable, la mayoría de las veces el público lo aborrece y la narración pierde toda su credibilidad.



Iñigo Montoya - Padre te he fallado durante 20 años... necesito que guíes mi espada. Guía mi espada.




El milagro es obrado, Iñigo y Fezzik acceden a la entrada secreta. Pero para su desconcierto descubren con pesar que han llegado demasiado tarde a la fosa de la desesperación...


LA CRISIS

¿ Podrán Iñigo y el Gigante salvar a su amigo ? ¿ Es posible en este mundo fantástico repleto de magos, duendes y personajes con habilidades especiales encontrar a un ser que pueda socorrernos en este adusto trance ?




Max - ¿ Que, que, que ?
Iñigo Montoya - ¿ Sois el milagroso Max ?

Aunque los personajes están completos de experiencias y no necesitan mentores, la figura de Max se convertiría en la figura del anciano sabio, ya que no del mentor. El iluminará el camino oscuro cuando las sombras vengan a rodearnos y todo parezca perdido.

Max - Hola amigo, ¿ que es tan importante que tenéis que merezca la pena vida ?
Westley - A m o o o o r      v e r d a d e r o o o.
Iñigo Montoya - No podríais pedir una causa más noble.
Max - Si hijo, el amor verdadero es lo más grande del mundo, con excepción de un bocadillo de cordero, lechuga y tomate. Es tan sabroso. Me encanta.



La ironía se muestra en la antesala del miedo. Para Max, un anciano sabio, el arquetipo de la sombra también se ajusta sobre sus hombros. El personaje posee sus propias debilidades, sus flaquezas, en definitiva sus propios miedos. Todos hemos sentido el miedo al fracaso ante una gran tarea, aun antes siquiera de habernos embarcado en nuestra personal hazaña.


- Bruja ... atrás.
- No soy una bruja, soy tu mujer.

Dos personajes curiosos como la vida misma. Ellos también poseen su propia historia. Max se refiere con el diminutivo cariñoso de 'Bruja' a su esposa. Más ella le corrige. Y le obliga a realizar aquello para lo que esta predestinado.

SBP - Los siguientes párrafos... son mi pequeño inciso y aportación particular.

La escena de la resurección la he discutido en muchas ocasiones. ¿ Se trataba de un milagro al igual que la escena de la espada de Iñigo ?

NO, esto no es un milagro.

Me explicaré, Iñigo conoce la existencia de un ser maravilloso que podrá revivir a su amigo, insuflarle la vida que le han quitado (nunca mejor dicho). Esto en si mismo, y siguiendo con el arco argumental del mundo de la princesa prometida no es un milagro, en el mundo de la princesa prometida estos seres habitan por doquier, por lo que nuestra extrañeza no es tal, ya que se nos presenta a Max como el sujeto que obra tales hazañas a diario.

La escena de Iñigo y la espada es completamente diferente, ya que ni la espada de Iñigo ha poseído jamás tal poder, y aun el mismo Iñigo reconoce estar perdido sin saber que hacer, es un callejón sin salida en que ninguna experiencia suya, conocimiento o pericia podrá ayudarle. Por lo que el autor debe recurrir a un 'milagro', algo que nunca antes había ocurrido. Y aun en ese microuniverso resulta del todo inexpicable.

No es así con Max, aunque es maravilloso el poder recuperar la vida a un muerto, en nuestra historia que nos acontece no lo es, Max ha realizado esas hazañas en el pasado, por lo que debemos diferenciar que el milagro es aquello que ni los mismos personajes acaban de creerse, un suceso que no acaba de encajar en su universo; no es el hecho de que suceda algo increíble desde la perspectiva de nuestro mundo lo que obra el milagro. Es el desconocimiento de los personajes el que lo hace increíble, y por lo tanto algo milagroso.

SBP - ... fin de mi pequeña aportación.

LA RESURECCIÓN

Aunque malherido nuestro héroe ha renacido, y aunque esta acción pueda ser una metáfora, en nuestro caso particular es un hecho.

"Y aunque camine por el valle de las sombras, no temeré."


El héroe ha superado las pruebas, aprendido las lecciones. Ahora debe seguir para adelante...

...Continuará en 'La princesa prometida (Acto III de III)'...

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