Un tranquilo lugar de aquiescencia

jueves, 19 de abril de 2012

La princesa prometida (Acto III de III)

La princesa prometida
Toda esta entrada contiene avances (spoilers) de la trama.

(... esta entrada continua desde 'La princesa prometida (Acto II de III)')


¿ Llegarán a tiempo nuestros héroes de impedir la real boda ?
¿ Evitarán los héroes el matrimonio sagrado ?


Westley, Iñigo y Fezzik urden un plan magistral. Aprovechar el renombre de pavor y temor que recorre a los hombres cuando escuchan el nombre del temido 'Pirata Roberts'.

Fezzik el gigante - Soy el pirata Roberts, no habrá supervivientes. Mis hombres están aquí, y yo estoy aquí. Y vosotros pronto no estaréis aquí. El pirata Robert no deja supervivientes, vuestras peores pesadillas están a punto de volverse realidad.


Y con esta teatral puesta en escena salvan el escollo de la muchedumbre, los cuales salen huyendo como alma que lleva el diablo.


Es un claro símil de como los rumores pueden en ocasiones más que la propia realidad. No hay nada tan peligroso como un rumor aceptado como verdad absoluta. El tumulto actúa como el buen rebaño de borregos que son. No paran a pensar si realmente todo es cierto o están siendo presa de un engaño.

La heroína, Buttercup muestra elevarse su confianza al presagiar como su destino se esta cumpliendo. Ha aprendido de sus errores. Una vez dió por muerto a su amado, esta vez no lo creerá hasta que no lo vea con sus propios ojos.


Buttercup - Ha llegado mi Westley.
Príncipe Humperdinck - Tu Westley está muerto. Yo mismo lo maté.
Buttercup - Entonces, ¿ porque hay miedo en tus ojos ?




Nuestro héroe y aliados consiguen entrar en el castillo. Más el histriónico Conde Tyrone acompañado de sus guardas personales realiza su aparición.

Conde Tyrone - Matarles.


Un sequito temible. Sin embargo, nuestros héroes ya han afrentado mayores proezas, ahora vienen para cumplir su destino. Para desgracia suya, el Conde se queda sólo.

Su meta se acerca, se puede leer en la determinación de esos ojos.



Iñigo Montoya - Hola. Me llamo Iñigo Montoya. Tu mataste a mi padre. Prepárate a morir.

En un alarde de cobardía el conde huye. Iñigo lo persigue con gran tesón. Se acerca el climax de la historia del propio Iñigo.


El Duelo final entre Tyrone e Iñigo Montoya.

Iñigo obliga a humillarse a Tyrone. Es sublime esta escena. Es el anhelo del espectador. Es la magia de ver cumplida la ansiada venganza.


En primer lugar, Iñigo le devuelve primero el daño moral... (humillación).


En segundo lugar le reembolsa el daño físico... (heridas)... las mismas que el propio Iñigo sufriera a manos suyas.


Iñigo Montoya - Ofreceme dinero. Y tambien poder. Ofreceme todo cuanto te pida.
Conde Tyrone - Todo cuanto me pidas...
Iñigo Montoya - Quiero que vuelva mi padre maldito bellaco.


La cara de Iñigo lo dice todo. La caústica solicitud de tan imposible tarea que no esperaba respuesta será el epitafio del malvado Conde. Iñigo pone de manifiesto que ningún bien material o inmaterial de ese mundo podrá refrenar su justa venganza. Iñigo, el hijo pródigo, el ángel vengador, el héroe en su propia historia, ha superado todas las pruebas, solo necesita su seguridad y pericia para culminar su venganza ensartando la espada de su padre en el vientre del impío enemigo.


El fin ha llegado para el Duque Tyrone Rugen.

La princesa esta triste, ¿ que tendrá la princesa ?


En un desesperado intento por reunirse con su amor la princesa hallará fuerzas en la flaqueza para realizar el único acto que cree le acercará a su amado... pero...


Es nuevamente nuestro héroe Westley quien llega a su propio clímax. Tendido en la cama el príncipe Humperdinck le acosa peligrosamente. Se acerca amenazadoramente. Pero Westley ya ha superado todos los retos. Un buen héroe triunfa llegado el momento armado tan solo con su voluntad. Le infunde previamente un terrible miedo mortal tan sólo con palabras. Y léntamente se levanta de la cama. Dirige la punta de su espada al cobarde príncipe. Y este se rinde. Solo le ha hecho falta 'voluntad pura' para detener el avance de su enemigo.


Westley - Arrojar vuestra espada. Átale. Y aprieta tanto como puedas.
Iñigo Montoya - ¿ Lo mato ?
Westley - No , dejaremos que viva con su cobardía.



Westley ha alcanzado una de sus metas. Ha dejado atrás miedos y fracasos. Perdonarle la vida es una muestra de su superación. Ya no le hará ningún daño ese mal, porque ya esta curado contra sus terribles garras. En todo caso parece más cruel abandonar a su enemigo al escarnio público y a su terrible soledad.


Todos los personajes han alcanzado su individual clímax, el entendimiento de conocerse a ellos mismos. Hasta el gigante, que ha entendido que no en todas las situaciones es necesaria la fuerza. Gracias a su inteligencia ha conseguido agrupar a tan majestuoso grupo de caballos.


La heroína, el héroe y los aliados huyen en sendos corceles blancos. Cual palomas blancas de la paz. Es un claro mensaje. Absolutamente todos han aprendido algo y han superado sus pruebas. Ahora pueden al fin partir.

Abuelo - Desde la invención del beso, ha habido cinco besos que han sido calificados como los más apasionados, los más puros. Este los susperó a todos.


¿ FIN ?

Y antes de que se produzca el difuminado a negro y aparezcan las blancas letras acompañadas de fondo con la excelente música de Mark Knoplfer...


... aún nos da tiempo a vislumbrar a la verdadera pareja de héroes del mundo 'real' despidiéndose de nosotros. Cerrando así el círculo de una historia perfecta que nos acompañará tan solo en nuestros sueños.

Nieto - Abuelito... ¿ podrías venir a leérmelo otra vez mañana ?
Abuelo - Como desees.



FIN

*nota*: no dijo dedícame esta eNtrada; pero saBe que lo haré. Como desees.

Cierra tus ojos, encuéntrate y sigue para adelante. Buena Suerte.

2 comentarios :

  1. ¡Impresionante entrada triple señor SBP!

    He esperado pacientemente a que estuvieran los tres actos y tengo que decir, no sé si a favor o en contra, que de no haber visto la película creo que estas tres entradas me la habrían narrado a la perfección. No obstante, al igual que los copyrights prescriben supongo que el derecho a no “spoilear” una película entera también caduca. Dicho esto con la narración me he sentido prácticamente como si volviera a ver la película de nuevo, cosa que no me importaría.

    Al igual que muchos, he disfrutado innumerables veces de esta gran historia y coincido con el pequeño nieto de aquellos maravillosos años (imagen que también me inspira cierta nostalgia) en que la historia lo tiene todo, incluso la historia secundaria del abuelo y su nieto, en la que al final acaban limando las pequeñas asperezas que puede haber entre dos personas separadas por tres generaciones.

    De toda la película, las escenas que más ahondaron en mi memoria:
    La escena de las copas de veneno, que ha sido imitada de un modo u otro en otras tantas películas. ¿Cómo engañar a un engañador? En desengañador que lo desengañe buen desengañador será….
    Y evidentemente la escena en que Iñigo Montoya encuentra el objetivo de su venganza, también imitada en un sinfín de historias, aunque no con la misma fuerza ni maestría. Unas palabras que se repiten en la memoria de la mayoría de espectadores que han tenido la suerte de visionar esta estupenda historia… pasen los años que pasen.

    Y por ultimo, las palabras que me han hecho sonreír por lo sublime de la entrada. El guiño a la historia, unas palabras tan mágicas como cualquier abracadabra. Unas palabras que tanto el abuelo como tú habéis utilizado en vuestro provecho transmitiendo a través del recuerdo de la historia como puede jugar con nosotros la ironía del destino. ¿Hace falta que diga a que me refiero? Como desees…

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  2. Me ha emocionado mucho su comentario Amalasunta, en extensión no tiene nada que envidiar a mi entrada.

    Quizas haya batido un record de longitud en este mi pequeño blog. ^_^

    Realmente descubrir que no había visto completamente esta película, solo se podía reparar mi falta haciendo una reseña como Dios manda... y eso he intentado.

    Muchas gracias por alentarme con sus cariñosas y amables palabras.

    Un abrazo.

    *NOTA*: No se rinda al desanimo ni a la mente en blanco... siga adelante, las 60.000 palabras estan ya cerca. Cada nueva palabra es una palabra menos para acabarlo...

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