Un tranquilo lugar de Pruebas

lunes, 9 de julio de 2012

Una vida corpuscular


¿ Que soy ? No lo se.

Es evidente, me contesto al instante de haberme formulado la pregunta.

Soy un pequeño corpúsculo. No se como lo se, pero así es.

Alguien me ha creado, ¿ un humano tal vez ? Y ... ¿ como se yo que es un humano ? En el fondo no importa, ese ser, ha encendido el foco que me ha dado la vida.

Estoy vivo, es una sensación maravillosa. Surjo espontáneamente de la negrura del vacío y aquí me encuentro. Pero ¿ que lugar es este que me ha visto nacer y que me verá morir ?
Alrededor mío hay otros como yo. Redondos, algunos ovalados, otros alargados, la mayoría de distintas formas. Pero todos transmitimos una gran luz. Todos juntos flotamos ingrávidos en medio de la nada.

Nuestro peso nos engulle al vacío, nos sentimos caer. ¿ Adonde vamos ?

¿ Que es lo que veo ? Hay muchas personas, parecen sentadas, calladas, expectantes, fijando su atención en un sitio concreto. Siento una inmensa curiosidad. A medida que la gravedad me seduce impalpablemente hacia el suelo miro en la dirección que miran todos esos ojos embelesados.

Una mujer acostada en una cama llora y canta sublimemente. Otros seres como ella la rodean. También entonan un afligido canto que eleva la pesarosa melodía en toda la bóveda.

Mis hermanos y yo seguimos cayendo, pero oblicuamente. La trayectoria nos impulsa al lugar donde se encuentra la mujer. El Foco todo creador sigue pariendo hermanos y más hermanos luminosos.

Vuelvo a mirar hacia abajo. ¿ A que lugar nos dirigimos ? ¿ Escenario ? Si. Es un bonito nombre, así le llamaré. En el escenario la mujer canta su lúgubre canción. Cada vez me encuentro más cerca de ella.
Otro ser como ella llora desconsoladamente. La besa.

Estoy tan cerca de la mejilla de la mujer que me excito. Estoy a punto de entrar en contacto con otro ser diferente a mi. Ansío tocarla de veras. Saber que se siente.

Oigo un leve ruido. Me vuelvo a girar. Alguien ha apagado el foco. Algún humano cruel ha acallado a nuestro Padre creador y cortado nuestro hilo umbilical. Me vuelvo a girar angustiado, en milésimas de segundo volveré a formar parte de la nada.

Debo apresurarme. Tengo que alcanzar esa mejilla y descubrir porque me embelesa tanto. La mujer lanza un último clamor estertóreo. Su música muere con ella. Ya quedamos pocos. Los últimos, al igual que yo, se apresuran por llegar a ese rostro. En un último esfuerzo los pocos que quedamos iluminamos la faz de la mujer. El extasis me inunda. Es precioso el efecto de su rostro iluminado con nuestra vida. La mujer cae pesadamente en la cama.

En breves microsegundos  ya no estaré. Solo seré un recuerdo efímero. Los humanos ajenos a nuestro desvanecimiento aplauden. Un riquísimo aplauso rellena la bóveda que pensaba muerta hace unos instantes.

Me apago lentamente.

Es el Fin, pero no importa... porque todo este instante ha sido tan corto, tan breve, tan intenso...

... que volvería a vivirlo infinitas veces si me dieran la ocasión.

Los aplausos continuan mientras me apago lentamente... lentamente... lenta...

SBP

Cierra tus ojos, encuéntrate y sigue para adelante. Buena Suerte.

2 comentarios :

  1. Muy bonita historia SBP! Lo que me gustaria saber es si la lampara ha visto la Boheme o no!

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  2. La lampara, el foco, el eterno dador de vida...

    Ha visto la boheme, ha visto la traviata, ha visto Aida... todas y cada una de las obras que pueda usted imaginarse han sido vistas por el.

    Todo fluye, nada es.

    :->

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