Un tranquilo lugar de Pruebas

domingo, 20 de julio de 2014

Susurros de NUTLA. La escritora triste.



Desde pequeña los cuentos, las leyendas y los relatos fantásticos habían formado parte del mundo de María.

Una abuela escritora y una madre profesora de filología son una herencia cultural tan rica que es difícil de ignorar para quien la posea. Qué es exactamente lo que le sucedió a María.

Las palabras se acumulaban en su mente y deseaban salir a borbotones.

Su querida abuela murió cuando ella contaba apenas quince años. María la quería mucho. Recordaba especialmente aquellas frías noches de invierno donde le contaba infinidad de cuentos, mientras ella aún muy pequeña, se acurrucaba tímidamente entre las sabanas de la cama para que no la atrapara el malvado señor frío.

Esa muerte, la primera en su familia, descubrió el mundo de la desgracia humana a María. En la televisión, en los periódicos, en la radio, moría gente cada día. Pero esos sucesos nos son diferentes puesto que no conocemos a esas desconocidas personas. No existen. No son reales. Porque esas cosas malas les suceden a otros. Sin embargo cuando la parca te golpea de cerca algo cambia en tu interior. Este fue el caso de María. En aquellos días de tanatorios y cementerios se dio perfecta cuenta de la fragilidad de la vida y de lo afortunados que somos los vivos. Sin embargo una pequeña tristeza secreta vino a hospedarse en un rinconcito de su corazón.

Apenas dos años más tarde, su madre moría de un cáncer. Era irremediable. Los médicos realizaron un diagnostico a tiempo y sin embargo la metástasis avanzaba a sus anchas apartando la quimio de un plumazo. Ninguna pastillas o solució alternativa brindo ningún resutlado. La malvada parca se abrió camino en la cansada cara de la madre de María.

Y nuevamente fueron días de pesados tanatorios y oscuros cementerios.
Nuevamente recordó a su abuela.
Lloró a su madre.

Como las desgracias nunca vienen solas, su novio de toda la vida la abandonó.

" Me gustas como amiga pero necesito estar solo."

Cuanto más pensaba en aquella frase más pensaba en como dos sucesos inconexos y desgraciados se unen para acabar con la aparente serenidad de tu mundo. Cuantas más vueltas daba en esos pensamientos alojados en su cabeza menos sentido le encontraba a la vida. Y en aquel rinconcito de su corazón la tristeza fue ganando terreno, y con tan buenas simientes como era regada, la pena creció.

../..

Pasaron cuatro novelas y diez libros para niños. Ella, que nunca se había casado, escribía como una posesa. Trabajaba como administrativa contable a media jornada en una empresa. Las tardes eran parte de su reino de taifas. Porque María no era mujer de vicios. Todas las tardes extendía sus delicadas manos delante del teclado. Y sus  manos de pianista acariciaban las teclas creando sinfonías de palabras.

Únicamente se permitía un día de descanso. Su inseparable amiga Rosa le animaba siempre a salir. Un contrapunto a la tristeza de María era sin lugar a dudas esa maravillosa mujer llamada Rosa. Se habían conocido en clases de pintura. Y enseguida se hicieron amigas. La alegría de Rosa era contagiosa. Tanto que las pequeñas tierras de tristeza abonadas en el corazón de María retrocedían asustadas ante el poderoso ataque de la sonrisa de aquella mujer.

En la presentación de su quinta novela, María iba a sorprender gratamente a Rosa.

La dedicatoria de la novela rezaba así : "A Rosa, mi mejor amiga".

El día antes de la presentación llamaron a María desde el hospital. Rosa había ingresado con diagnostico grave. El más estúpido de los accidentes según los testigos. Rosa caminaba tranquilamente por la calle cercana al parque, cuando de repente quiso salvar a un perrito de ser atropellado. Consiguió asustar al perrito que se salvó. Pero el automóvil chocó contra su cuerpo. El impacto fue brutal.

María se imaginaba a  la parca paseándose cerca del parque aquel maldito día, y en vez de llevarse a un perro se llevó a su única amiga.

La presentación en sociedad de la novela fue aplazada. Y nunca realizó una exhibición pública de aquel hijo suyo. Su destierro mental lo sepultó al baúl del olvido más profundo. No obstante los periodistas, auténticos buitres de las noticias negativas, hicieron eco en todos los periódicos de aquella desgracia tan vendible.
Aquello contribuyó a la fama de la novela. Hecho que disgustó mucho a María.

../..

Su fama comenzó a crecer. Diez novelas, una de ellas con más de 50.000 ejemplares avalaban su buena trayectoria. Sus cuentos para niños, de carácter esperanzador y alegre, contrastaban fuertemente con sus novelas para adultos.

Muertes, desgracias, personajes marcados por lo tráfico y las tragedias de la peor índole asolaban su particular cosmogonía, conformando así su mundo "librófilo" particular.

Las ventas de sus libros le permitieron dejar su trabajo contable administrativo para dedicarse exclusivamente a escribir. Pero al no tener contacto diario con personas María comenzó a encerrarse cada vez más en su casa y en sus propios mundos. Pasaba épocas de verdadera tristeza. Sus únicas compañeras de viaje, Citalopram y Asiendin, dos antidepresivos que la dejaban mustia. En el otro lado, un  secreto que nunca había contado a nadie.

"Cuanto más triste se encontraba mejor escribía".

Utilizaba la poderosa fuerza de la tristeza arraigada en su corazón y transformaba todos sus sombríos pensamientos en sublimes palabras en cada una de sus novelas.

Algunos críticos, especialmente los más crueles, comenzaron a apodarla "La escritora triste".
María detestaba aquel apodo pero nunca lo dijo a nadie.

../..

Y entonces apareció Él. William, un hombre diez años mayor que ella, brillante, hermoso, buena persona. Era conocido de su editor. En una de las muchas cenas a las que asistía por pura educación y formalidad se conocieron. William era un hombre atento. Entendía de libros y escribía una pequeña columna en un periódico de tirada nacional en Londres. Era bilingüe, de madre española y padre escocés, aunque se había criado desde pequeño en Londres. Dominaba a la perfección la lengua de Cervantes y la de Shakespeare.

Intimaron. Una palabra amable después de otra a las que siguieron muchas más. Un número telefónico anotado con torpeza. Una cena romántica. Un paseo. Otra cena menos romántica aderezada con una amorosa noche de alcoba. El corazón de María tantos años regado por la tristeza ahora se secaba con el calor proveniente del amor. Pero su terco corazón se resistía al cambio.

"Se feliz", soñaba constantemente en las nunca olvidadas palabras de su estimada amiga Rosa.

En los albores de su gran novela. Aquella que la encumbraría por todo lo alto. María estaba completamente enamorada. ¿ Cómo sabia María que aquella seria su mejor novela ? No podemos asegurarlo. Sin embargo, con una clarividencia propia de los genios y la experiencia acumulada en el pasar de los años María poseía esa certeza infalible de que así seria.

Ya llevaba escritas más de 40.000 palabras. Se encontraba en el ecuador.

Pero existía un problema. La tristeza había hecho tanta mella en el ser de María que ya no sabía continuar aquella novela suya sin sentir aquel sentimiento de desazón constante.

William le daba todo el amor del mundo. Pero su novela requería de su riego personal adosado al poder de su tristeza. "La escritora triste" se hallaba en una encrucijada. Estaba parada en un cruce nefasto. En aquella tierra de nadie donde no encontraba el hueco para que sus manos acariciaran otra cosa que no fuera el cuerpo de William.

Entonces William le propuso matrimonio.

Era una alegría. Una inmensa alegría. William era el hombre más maravilloso del mundo.
Pero, ¿ y su novela ? ¿ qué sería de su hija si continuaba eternamente enamorada ? ¿ eternamente feliz ?
Como aun no vivíian juntos, William desconocía sobre las noches de tristeza interminables de María.
Se paseaba dando vueltas a la cama. Pensaba mucho en su abuela, en su madre, en su amiga Rosa, en su primer novio, en William, en su novela.
Sobre todo en su novela. Algunas noches lloraba desconsoladamente sin saber muy bien porque.

../..

Su novela " El girasol vidrioso" fue todo un éxito. Hasta los más taimados críticos tuvieron que censurar parte de sus rencores. Esconder sus más ponzoñosas críticas ante el alud de su fama.

Crítica y público, extraña pareja de enamorados, coincidían.

Las ventas en masa fueron todo un éxito.

La novela le costó el abandono voluntario, meses atrás, de su querido William.
Este insistió en esperarla. Lloró. Suplico, e incluso la amenazó amorosamente. Todo fue en vano. El corazón de María ya no poseía ninguna afinidad con la alegría. La batalla fue exhausta. La tristeza conquistó palmo a palmo, centímetro a centímetro toda la tierra de su corazón.
Desterrando para siempre jamás a la alegría.

Su mejor novela, “El girasol vidrioso” fue un parto de lloros desconsolados por la noche.
De lamentaciones.
De más y nuevas pastillas.
De más soledad.

Pero en sus insomnios nocturnos se levantaba, y ya sus manos volvían a acariciar con deleite las teclas de su particular instrumento. Moldeando aquella tristeza a su antojo, convirtiéndola en palabras, plasmándola magistralmente en la forma de un triste girasol vidrioso que una vez abierto al sol moría ciego por falta de riego.

../..

Cierra tus ojos, encuéntrate y sigue para adelante. Buena Suerte.
Un Tranquilo Lugar de Aquiescencia

20 comentarios :

  1. La trsiteza siempre es un buen motivo para escribir. Me gusta mucho esta frase: "Pasaron cuatro novelas y diez libros para niños" una buena manera de calcular el tiempo. Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estimado Marcos,
      Siempre aprendo, el tiempo es tan relativo como la medición que hacemos de él.
      No seria de extrañar que hubiera adquirido esta manera de transcribir el pasar de la vida de algunos de tus maravillosos poemas.
      Un abrazo Marcos.

      Eliminar
  2. Supongo que la tristeza sí que es más creativa, pero a la larga no compensa... Pobre María... No va a haber una segunda parte con William??? snif, snif

    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estimada Mara,
      Al parecer NUTLA, mi hermano, ha dejado su reguero de tristeza y negatividad entre vosotros.
      En ocasiones no hay segundas partes, pero ... todo es amor.
      Un abrazo Mara

      Eliminar
  3. Las primeras desgracias fueron irremediables y está bien aprovechar esa tristeza para escribir... pero lo de elegir estar sola y triste antes que felizmente enamorada solo por terminar una novela (o dos o veinte), yo no podría hacerlo.

    Me ha gustado el detalle del girasol vidrioso de la imagen y el dibujo me encanta ^^

    Un besazo ^^

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estimada Edith T. Stone,
      En todo caso fue elección suya, fue libre para poder escoger. Hay seres que escogen la tristeza, otros la alegria.
      La imagen es de Marina Umi una gran ilustradora que tuvo un acierto increbile en esta obra de arte.
      Un abrazo muy grande cuerda entre locos.

      Eliminar
  4. La tristeza y la adversidad puede ser un buen estímulo para escribir pero también hay muchos otros autores como Scott Fitzgerald que se pasaba la vida de fiesta en fiesta y triunfó como escritor. Supongo que hay que saber sacar partido a lo que se tiene más cerca, aunque Burroughs se hizo famoso con sus libros de Tarzán sin haber estado nunca en África. También es verdad que he escrito mucho sobre vampiros y no soy un nosferatu.
    Me solidarizo con la protagonista por su insomnio nocturno y por el dibujo tan bonito.
    Saludos. Borgo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estimado mr. Borgo,
      Aunque no hayas escrito un Drácula como Bram Stroker, estoy tentado sin lugar a dudas, que eres un genio igual que lo fuera el autor de nuestro querido Conde.
      El insomnio nocturno, mala cosa, espero que lo sobrelleves, y si más no, aprovecha para tus creaciones tan góticas y Poenianas y maravillosas.
      Un abrazo Miquel.

      Eliminar
  5. Perdona que no haya comentado nada últimamente. Me pondré pronto a leer tus entradas y comentar.

    Un besito grande.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estimada Eowyn,
      No hay nada que perdonar. Agosto un mes de descanso, tu solo presencia y tu comentario ya es motivo más que suficiente de regocijo. ^_^
      Un abrazo Eowyn, señora elfa.

      Eliminar
  6. Hay personas a las que la vida les golpea tan fuerte que viven en un perenne estado de tristeza. Uno se acostumbra a todo, incluso al dolor.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estimado Maestro Cahiers,
      Así es, y como la protagonista de este relato, hay personas que no saben encauzar sus vidas hacia otro sendero que no sea la angustia y la pena constante, pero tiene y debe haber de todo.
      Un abrazo Pepe.

      Eliminar
  7. no se que decir ne a gustado pero ahora mismo me pillas un poco golpeado por el sol pasare mas tarde para volver a leerlo con mas concentración un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ya he vuelto para leer tu estupendo relato. No digo yo que no exitan en este mundo goticos que les guste la tristeza, pero por experiencia propia para todo el mundo no es bueno. Aunque me lo pensaria si puedo escribir autenticos exitos de ventas. Pero yo diria que no. jejejejeje.

      Eliminar
    2. Estimado Hikari,
      Mi hermano NUTLA siempre con su triste del mundo.
      El éxito no vale la pena, sólo importa aquello que te hace feliz.
      Un abrazo muy grande Hikari Javier.

      Eliminar
    3. Es que es muy triste por cierto no me acordaba que lo habia leido así que esta es la segunda vez que lo leo jejejeje

      Eliminar
  8. Un claro relato sobre las virtudes de lo negativo.
    Me encantó.
    A la hora de escribir hay que valerse de todo, o sucede lo que a muchos, ese bloqueo, que es más un impedimento propio y psicológico que otra cosa.
    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estimado Raúl,
      A la par que el estimado Miquel Zueras, siempre dices frase de gran calado.
      Me encantan tus aportaciones.
      Para un escritor todo vale contra el bloqueo, aunque para una persona sólo deberia primar la alegria.
      Un abrazo bruto escritor.

      Eliminar
  9. Utla, has vuelto un poco tocado por la negatividad de tu hermano...
    Un relato estupendo, pobre María, tenía que elegir entre la felicidad y el éxito y eligió el éxito. No comparto su decisión, supongo que por eso no consigo acabar mi novela... ;)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estimada Amalasunta,

      El éxito esta sobrevalorado, uno deberia hacer lo que le gustase, y siempre que ese "algo" que guste aporte felicidad.

      Todo ser en el mundo sabe lo que es el amor. Aunque para cada uno pueda presentarse de manera diferente.

      Un abrazo Amalasunta Regna, Princesa de las hadas de bosquevilla y Madre del heredero único.

      Eliminar