Un tranquilo lugar de Pruebas

martes, 8 de julio de 2014

Susurros de NUTLA. Empalagosón de Empalagosolandia.



Todo empieza una tarde tranquila de otoño con una cita de dos amigas en la concurrida calle del tomillo verde.

- Hola Mercè. Que alegría.
- Hola Berta amiga.

Ambas amigas se abrazan.

- ¿ Te parece Mercé si vamos a tomar café al sitio de siempre ?
- Claro que si.

La que habla es Berta.

La amiga que nos presentó ya me advirtió que era un hombre excesivamente romántico incluso para una mujer. Aun así respondí a su invitación y quedamos.

Era todo un caballero. Insistía en pagarme todo. Por supuesto no se lo permitía, pero debía insistir mucho. Era un galán, me abría la puerta del coche, me sujetaba las puertas de los comercios, siempre que quedábamos nada más verme me decía "Te amé incluso antes de que nacieras".

Yo estaba extasiada. Vivía en una nube. A las tres semanas nos acostamos en su casa.

Fue Extremadamente bonito, romántico y tierno. Hicimos el amor a la luz de las velas, la cama inundada de pétalos de rosas y un agradable olor a jazmín inundaba toda la habitación. Y nada más levantarnos por la mañana me dijo la siguiente frase:
"¿ Te quedas a desayunar ? ¿ Preparo café o preparo mi vida ?"

Pero eso sólo fue el comienzo. Cada día recibía una poesía por correo postal en mi casa. Un día le comenté que escribía muy bien pero entonces admitió que era un pésimo poeta y escritor. Reconoció que encargaba sus poesías a otra persona. Eran unas cartas preciosas, no obstante saber que no eran suyas me hacían sentir rara. Le comenté que no me gustaba recibirlas... pensé que se enfadaría, ¿ pero sabes que me dijo ? Me contestó "Como desees".

- Ja ja ja... Esa frase es de la princesa prometida. Que romántico.
- Si.. muy romántico. Pero no acababa ahí la cosa.
- Pero siempre hay un "pero", ¿ a que sí Berta ?

Berta remueve nerviosa su Te con la cucharilla mientras devuelve una mirada aquiescente a su amiga.

A los dos meses comenzamos a vivir juntos en su casa. Todas las noches sin excepción me depositaba una rosa roja en la almohada de la cama con un pequeño sobre. En el interior del sobre siempre la misma frase.
"Te quiero más que ayer pero menos que mañana."
Al principio no le dije nada aunque soy alérgica a las flores. Pero un día tuvimos nuestra primera discusión.... No, perdona Mercè, rectifico esta última frase. Tuve mi primera discusión con él. El nunca discutía. Yo me enfadaba, chillaba toda mi frustación, toda mi ira a su estúpida cara bobalicona con esa sonrisa tan grande y esa mirada tan penetrante que lanzaba a mis ojos. El simplemente dejaba que acabará mi retahíla y me soltaba "Como desees".

Arggg... Te lo juro Mercè, acabé odiando la película la Princesa Prometida.

- ¿ Dejó de ponerte rosas ?
- ¡ Si y no !
- ¿ Como es posible eso ?

Me seguía poniendo rosas. Pero eran rosas de papel que compraba por internet. Sé que compraba tres docenas a principios de mes porque compartíamos la cuenta del banco. Y deduje que las guardaba en algún lugar de la casa. Pero nunca encontré ese lugar secreto de las rosas de papel. Eso me empezó a dar un poco de miedo.

Te lo juro. Era horrible. Nunca dejaba de mostrarse cariñoso. Siempre atento. Anhelante de cada uno de mis deseos. Quizás te pueda parecer idílico, el hombre perfecto. Pero era desquiciante. Cocinaba bien. Trataba bien a los vecinos. Educado en trato y formas con todos. Mi familia lo adoraba. Incluso en la cama no era malo. Lastima que nunca quisiera salirse de las dos posturas conocidas como "posturas románticas", porque según el las demás eran "posturas sexuales no románticas". Un auténtico muermo de tío.

- Bueno..., ¿ lo dejaste por el sexo ? Es normal.
- No. Eso hubiera podido ser soportable.
- ¿ Que pasó ?

Yo me estaba angustiando mortalmente. Era tan perfecto. Tan sumiso. Tan enamoradizo de mi persona. Me asfixiaba. Me ahogaba. Me enviaba más de 30 mensajes por el móvil cada día. Todos mensajes de amor. Jamas sabré donde recopilaba tantas y tantas frases de amor. En muchas ocasiones tenía que desconectar mi móvil para no volverme loca con sus llamadas. La idea de separarme de él comenzó a brotar en mis pensamientos.

Berta realiza una parada. Mira embelesada a la cristalera de la cafetería, mientras Mercè sigue atentamente su mirada intentado adivinar los pensamientos de su amiga a la que hacia tanto tiempo que no veía.

Ya llevábamos dos años. Un día fuimos a cenar. Y al final de la cena, mientras se levantaba para retirar mi silla y pasarme el abrigo. Le chillé que se sentase.
"Como desees". Me soltó. No pude más. Aquella misma noche le dije que lo dejábamos. Que me iba a casa de mis padres a dormir. Y que durante la semana siguiente ya volvería a casa a por mis cosas.

- ¿ Y sabes el muy hijo de la grandísima puta lo que me soltó ?
- A ver si lo adivino Berta... ¿ Como desees ?
- No. Por primera vez no me soltó esa frase de mierda. Me dijo "Tardé una hora en conocerte y solo un día en enamorarme, pero me llevará toda una vida olvidarte."

No le pegué un guantazo de milagro. Me puse a llorar histérica. Insistió caballerosamente en acompañarme a casa de mis padres en su coche. Ya más tranquila le dije que no. Que prefería ir en Taxi.

- Vaya historia más desquiciante Berta.
- Pero ahí no acaba todo Mercè. Todo esto no fue lo peor.
- Por favor, no me asustes, ¿ que puede ser peor que este neurasténico del amor ?

Cuando volví a casa con mis padres los primeros días no decían gran cosa. Pero me miraban como a un bicho raro. Al principio no entendí su actitud. Pero entonces mi madre, un día, me dijo que estaba loca si dejaba a un hombre tan romántico y cariñoso. ¿ Que sabían ellos ? ¿ Acaso habían vivido con el ? Seguro que se volverían locos a su lado. Es imposible nadar en un mar de amor eterno, te acabas ahogando. Hasta mi padre, normalmente en eterna discusión con mi madre, se puso de acuerdo con ella.
Cuando fui a hablar con mi hermano y mi hermana, siempre más comprensivos conmigo, reconocí por sus frases que me tildaban de loca. Toda mi familia estaba de su lado. Y la verdad, es que todos mis argumentos, todas mis explicaciones, caían en saco roto. Aquel imbécil era el hombre perfecto. Por suerte mi abuela se puso de mi lado. Me dijo que debía seguir lo que me dictara mi corazón.

Después de la última frase de Berta las dos amigas se quedan mirando fijamente sus respectivas tazas. El silencio pugna por ser roto, y Mercè es la primera en despedazarlo.

- Que duro. Lo siento amiga. Nunca me contabas nada. Eras tan hermética. Incluso cuando te invité a Alemania, justo recién separada, nunca quisiste hablar de esto.
- Es cierto. Me ha costado mucho tiempo olvidarme de él. Además, hasta hace poco seguía enviándome cartas el día 25 de cada mes.
- No jodas. ¿ Porqué el 25 ?
- Es el número del día en que nos conocimos. Y esas cartas siempre acababan con el mismo epitafio. "Cuando el amor no es locura , no es amor".
- Menudo papelón.
- Si, pero pasaron 25 meses y las cartas un buen día dejaron de llegar.
- ¡ Que coincidencia ! ¿ verdad ?

No creo que fuera coincidencia. Faltaban un par de semanas para nuestro aniversario. Y justo el día 25 del mes en que nos conocimos me llegó una extraña carta. No llevaba remitente. Por fuera no parecía suya, entonces la abrí, y la frase que se escampaba a sus anchas por la hoja en blanco, poseía su toque. Deduje que era de él.

"Un enfermo terminal enamorado es como una flor en invierno."

- ¿ Era de él ? ¿ Estaba enfermo ?
- Jamás lo sabré... no he vuelto a recibir una carta suya .
- ¿ Esta ... muerto ?
- No lo se, ni me importa. La angustia de no saber si quizás algún día me llegue otra carta de amor suya, y que quizás no pueda dormir por las noches pensando en su inacabable amor que yo jamas pude ni supe corresponder... Eso amiga, es una locura, una auténtica locura en la vida de cualquiera. Amiga mia, el amor me desbordó. Ya no quiero hombres románticos en mi vida. Los detesto.

Mercè se queda callada sin saber que contestar. Berta saca un libro de su bolso.

- Como casi nadie me entiende, me animé a escribir un libro con mis vivencias. Quizás de esta manera la gente pueda entender mis motivaciones, ¿ quieres verlo ? ¡ Te he traído una copia para regalártelo !
- Me encantaría Berta, ¿ me lo das ?

Mercè observa la asquerosa portada de Empalagosón de Empalagosolandia.

La negatividad os hará libres.

Cierra tus ojos, encuéntrate y sigue para adelante. Buena Suerte.
Un Tranquilo Lugar de Aquiescencia

15 comentarios :

  1. Vaya! No hay nada pero que una historia de amor empalagosa.

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    1. Berta quería su dosis de amor trasquilado. Cuidado con lo que deseas se puede hacer realidad.
      La negatividad os hará libres.

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  2. Nutla ya vueves a hacer de las toyas puedo ver tu toque en esta historia jejeje La negatividad nos hará libres. un abrazo.

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    1. Eso es, la negatividad os hará ver el camino....aunque os cueste entenderlo al principio. No más luz, solo oscuridad. En la oscuridad uno piensa mejor.
      La negatividad os hará libres.

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  3. La perfección puede ser aburrida, detestable... y la empalagosidad pues eso, empalagosa a más no poder. Debe ser como vivir en un anuncio de compresas con muchas mariposas aleteando aquí y allá.
    ¡La negatividad os hará libres!
    Saludos. Borgo.

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    1. Mente preclara Mr. borgo, maestro del bimundo. Quien es más detestable, ¿ quien no puede dejar de ser como es o el mentiroso que se autoengaña a si mismo con sueños que después desecha ?
      Ciertamente una comparación adecuada, compresas, mariposas y sangre, mucha sangre.
      La negavitidad os hará libres.

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  4. En esta especie de mundos paralelos que conviven UTLA (me niego a creer que ya no exista) y NUTLA hay cabida para todo. Incluso para que este relato sea más del primero que de esa identidad tan chunga y malrollera que es NUTLA. Jajaja (risa tenebrosa) acaso las fuerzas del bien están pudiendo con el subconsciente de toda una maldad....
    Y el humano? que pinta en todo esto el humano que mueve los hilos?

    Gran relato

    Un abrazo!

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    1. El humano estaba encerrado. Los humanos no servís para proyecto a largo tiempo, sois una raza ínfima, propia de sclavos.
      UTLA estará en uno de sus viajes.
      Me he hecho con el control de este estúpido lugar, espero mostraros cuan útil es la negatividad.
      Tu también puedes ver el camino Noodles mente preclara.
      La negatividad os hará libres.

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  5. Pobre Sr. Empalagoso... él tan contento con sus poemas de enamorado y sus rosas de mentira y... Zasca! Quiero el divorcio! Y encima la Berta esa poniéndole verde con su amiga... eso no se hace -.-'

    Jajajajajaja, me ha gustado el relato, un abrazo ^^

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    1. La Berta es un estereotipo del personaje estúpido e insulso que no sabe nunca lo que quiere. El otro es un estúpido que cree que el amor es cosa de dos. El amor no existe, sólo existe la negatividad, es el único camino al entendimiento interior.
      La negatividad os hará libres.

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  6. Ese tipo me recordaba un poco a los sujetos que salían de las vainas de "La invasión de los ultracuerpos", pero aquí en vez de carecer de sentimientos es al contrario, una sobredosis de ellos, que incluso contagia a los que tiene la protagonista a su alrededor. Como siempre, un magnífico relato.
    Un abrazo.

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    1. Como siempre una mente preclara Pepe, discernir entre "invasión de ultracuerpos" y "empalagosón de empalagosolandia" es un inmerecido comparativo. Los ultracuerpos dejaron a una humanidad atontada ante su propia estupidez en la senda del camino correcto.
      La negatividad os hará libres.

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  7. Muy buen relato. Hay un humor mordaz no tan latente en cada línea, cosa que hace más disfrutable el texto.
    Muchos de los comentarios van en pos de criticar al empalagoso, pero te dejo esta frase a tener en cuenta:
    «No hay "poronga" que les venga bien...»
    Saludos, NUTLA.

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  8. Tu si que has sabido captar la "quintaesencia" de mi relato Raúl.
    ¡ Mordaz ! Me encanta.
    "Tan malo es el empalagoso como el que adolece de misántropo"
    La negatividad os hará libres.

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  9. La verdad es que estamos tan poco acostumbrados al romanticismo que cuando alguien se hace el romantico no sabemos como actuar. Pobre empalagoson, seguro que la queria un montón, aunque un poco tocadillo si que estaba el pobre. Loco de amor... jejjeej

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