Un tranquilo lugar de aquiescencia

lunes, 7 de marzo de 2016

Bea & Malina. Investigadoras del paranormal. Episodio 1.


«Ya me conocéis, soy el gran IGNATISUBP, un gran artista y un ser sobre todo humilde. Y así me gusta sentirme, pequeño en mi grandeza, pues como dijo el buen Fray Enrique Ragado: "De la uva pequeña se extrae el mejor vino de misa". También me caracterizo por mi generosidad, y es esta la que me conmueve a hablaros de una artista singular y de su famosa compañera de fatigas. Me refiero a Malina Umi y su inseparable Bea Croqueta. Así pues, aunque detesto el uso de esa abyecta palabra anglosajona, Spin-Off, hoy realizaremos un documental sobre los inicios de la artista Malina antes de dedicarse a los lápices».
Pervivo para enseñaros.
IGNATIUSBP


Ring, ring, ring...

Un teléfono suena insistente en la agencia de investigación del paranormal Bea & Malina S.A.

—Aló. Bea y Malina, investigadoras del paranormal. ¿Dígame? —Es Bea quien recoge el auricular. Es una mujer bajita, pelirroja, viste siempre de un soberbio blanco, zapatos blancos, vestido blanco, y colgada a su cuello, cual amuleto africano, pende una gran cámara réflex también de ese color.

La voz al otro lado de la línea telefónica comienza a hablar. Su charla se escucha como un lejano resquemor.

—¿De veras? Continúe por favor —responde Bea con seriedad. Malina hace acto de presencia en el despacho con una barrita de chocolate en la boca. También es una mujer de baja estatura al igual que Bea, pero a diferencia de esta, Malina siempre viste de negro.

Al otro lado de la línea la voz finaliza el soliloquio.

—Ahora mismo vamos —sentencia Bea alarmada antes de colgar.

—Deja de atiborrarte de chocolate o de mayor serás una adicta —alza Bea el dedo en una fugaz advertencia—. Además, tenemos trabajo que hacer.

—Jamás seré adicta. Yo controlo —responde Malina un segundo antes de tragarse de un solo golpe la barrita de chocolate—. ¿De qué trata el encargo?

—Ha habido un asesinato en la Avenida Distinguida, número 33, en el barrio de Piedrálvez.

—Pero, querida Bea, nosotras no nos encargamos de casos terrenales, nosotras somos más «especiales». Un crimen me parece...

Pero la mano abierta de Bea es señal de silencio absoluto. Malina se calla.

—No hay tiempo, bajemos a tu moto y partamos raudas.

Malina se encoge de hombros. La voz de mando en la agencia la lleva Bea. La moto es una Kawasaki negra de 222 caballos de cilindrada. Malina conduce despacio, tan solo a 120 kilómetros por hora en medio del trafico atiborrado de la ciudad, como es una moto tan grande a veces es inevitable rozar un poquito las cubiertas de los demás coches. Es por eso que los amables conductores les hacen señas con sus manos, pero ella los ignora también amablemente. Tienen trabajo que hacer.




Cierra tus ojos, encuéntrate y sigue para adelante. Buena Suerte.
Un Tranquilo Lugar de Aquiescencia

3 comentarios :

  1. Promete este Spin-Off (aunque no te guste la palabreja) A ver que tal les va a esas dos investigadoras con Kawasaki en Piedrálvez ¿Viven allí los Picapiedra?
    Saludos!
    Borgo.

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  2. Listo, me tenés enganchado:
    -!Taxi!, siga a esa moto...

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  3. Ohh cuanto tiempo hace que no venia por aqui.. aun asi me llegan las misivas de tus relatos a la corte del reino de Bosquevilla. Veo que en mi ausencia ha habido gratos cambios, este lugar ademas de aquiscente cada vez se ve mas bonito . Veamos como sigue esta historia 😄

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