Un tranquilo lugar de Pruebas

domingo, 20 de marzo de 2016

Rock 'n' Roll Kids


«Estimados, este relato está escrito para servir de partenaire a la siguiente canción: Rock ‘n’ Roll Kids. Me gustaría animaros a que la escuchéis mientras leéis la narración. Espero disfrutéis ambas por igual. Abrazos».

Era el año 1994, sonaba la maravillosa pero poco conocida «Rock 'n' Roll Kids» de Paul Harrington y Charlie McGettigan. En aquella época no existían las facilidades de hoy día para conseguir canciones. Quería aquella melodía a toda costa. Pero no se vendía, y tampoco la conseguía en ningún lado del naciente y aún poco explotado internet.

Por suerte para mí existía Napster, una potente y todavía «no-ilegal» red social de intercambio de archivos musicales. La última esperanza. Y como han cambiado las cosas desde entonces. En aquel tiempo las personas aún creían en las redes de compartición de ficheros, eran algo más que un mero bazar de intercambio, se chateaba, se conocían personas, no sólo se mercadeaba gratuitamente sin ninguna clase de implicación emocional como hoy día. En Napster se podía hablar con los usuarios, solicitar temas. Cuando un proyecto se inicia, suele hacerlo con la sana inocencia de la inexperiencia.

Busqué en la caja de texto, al lado del literal «Search: Rock 'n' Roll Kids». Un usuario la poseía. ¡Increíble! El nick del usuario, LoneWolf, pero no la tenía compartida. Inmediatamente abrí un canal de mensajería con él.

—Hola LoneWolf —escribí—, ¿puedes compartir «Rock 'n' Roll Kids»? —Tardó unos segundos en contestar.
—Claro, ¿por qué la quieres?
—Me encanta esa canción.

Recuerdo que rió ante mi espontaneidad, y se puso a compartirla, así, sin más. Después escribió...

—Soy Gay.

Yo era mucho más joven y eran otros tiempos. Lone Wolf fue la primera persona que reconoció abiertamente ante mí su homosexualidad. En cierta manera me daba vergüenza hablarle. Pues no sabía muy bien sobre qué hablar a un gay. Ahora, me resulto estúpido al recordarme, como si hablarle a un gay tuviera que formar parte de otro nivel de conciencia. Cuanta pueril estupidez.

La canción tardaría un rato en descargar, 56kb de ancho de banda no daba para muchas alegrías. Yo estaba incomodo al principio, pero recuerdo que hablamos mucho rato.

—Y a ti, ¿te gustan las chicas o los chicos? —continuó.
—Las chicas —contesté presuroso, como si algo de mi orgullo varonil se perdiera sin la inmediatez de una respuesta rápida.

Rió.

—Recuerdo la primera vez que supe que me gustaban los chicos —me dijo— yo no sabía que era gay hasta que lo conocí a él.
—¿Y qué sucedió?
—Fuimos amigos, pero no podía ser, simplemente no podía ser. En ocasiones la vida te dice que no puede ser y tienes que escucharla. Aun así, lo recordaré con cariño toda mi vida.

Yo era muy joven, no podía entender sobre qué me estaba hablando LoneWolf. No podía entender la perdida con todas sus consecuencias, de cómo los bonitos recuerdos de érase una vez se pierden por la maldad de las personas y las horrorosas circunstancias. No poseía la experiencia suficiente, pues la vida aún no había maltratado a mi corazón lo suficiente para poder entender todo aquello. Además, yo sólo quería «Rock 'n' Roll Kids». Fuí educadamente egoísta. Sin embargo, por una fingida educación, comencé a escuchar toda la historia de LoneWolf, una historia maravillosa, repleta de tristezas, de un desinteresado amor y de una esperada ruptura. Una historia que por respeto no transcribiré aquí. La canción ya había acabado de descargarse hacía rato. Pero LoneWolf y yo continuamos hablando muchos minutos más. Finalmente, cuando ya no hubo nada más que decir, nos despedimos cordialmente.

Y aún recuerdo aquella historia.

Deseo agradecer con cariño a LoneWolf aquella canción. Pero, sobre todo, deseo darle las gracias por compartir un rato de su vida conmigo. Gracias, no sólo por darme aquella maravillosa canción, si no por hacerme entender que el amor, por encima de todas las mezquindades de este mundo, es universal.

93% imaginación, 7% realidad
Pero es ese 7% lo que realmente importa


Cierra tus ojos, encuéntrate y sigue para adelante. Buena Suerte.
Un Tranquilo Lugar de Aquiescencia

2 comentarios :

  1. Wooooooooow!!!!

    Me encanta el cambio del Blog. Es una pasada! Felicidades! Qué canción más bonita. Vaya pedazo de voz que tiene Paul Harrington.

    Un besico!

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  2. Es imposible no leer este cuento como si no fuera una anécdota. Definitivamente ese 7% se hace notar.
    La canción es muy buena y no la conocía, ni a ella ni sus interpretes.
    Y de verdad te quedó brutal el blog.
    Saludos.

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