Un tranquilo lugar de Pruebas

lunes, 26 de septiembre de 2016

Tres noches en Dunstaffnage (2 de 3)

«Capitán de Dunstaffnage es un título hereditario, posee la responsabilidad de defender el castillo, ahora más bien una sinecura sin significado militar. El oficio todavía existe y para retenerlo, el titular debe pasar tres noches por año en el castillo»

—Saludos, capitán de Dunstaffnage.

Las palabras le despiertan en medio de la noche. Abre los ojos aún somnoliento, no puede enfocar su mirada. «¿Una joven muchacha?» Va vestida toda de blanco, abombados pantalones, ajustada camiseta de tirantes, la cual marca sus pezones, y unos extraños zapatos con pequeños agujeros en el empeine.

—¿Quién eres tú? —masculla con malhumor Sir Thomas. Su mano se acerca al rifle, pero en seguida se detiene—. ¿Qué haces a estas horas en medio del bosque? ¿No tienes frio?

—Soy Ell-Maid, el fantasma de Dunstaffnage. Y tengo frio.

—¿Desde cuándo un fantasma siente frio?

—Un fantasma posee todas las cualidades que poseía en vida: amor, odio, calor, frio... Pero por favor, capitán, ¿me permite compartir su saco con usted?

—No sé —la duda viene acompañada del vaho caliente en las palabras del capitán, es culpa del relente nocturno, quien ha bajado la temperatura—. Estoy casado.

Ell-Maid le observa, se pasa las manos por los antebrazos, y su cuerpo tiembla ligeramente.

—Entra muchacha —anuncia finalmente el capitán, abriendo su saco de dormir—. No permitiré que te congeles aquí fuera, seas fantasma o ser vivo.

—Gracias —un leve color carmesí inunda las mejillas de Ell-Maid.

Ella se introduce en el saco, este es suficientemente grande para contener dos personas, el cuerpo de la muchacha apenas posee consistencia, es delgada y pequeña en comparación con el del capitán.

—De nada, pero ponte mirando hacía mí.

—Por supuesto.

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Cierra tus ojos, encuéntrate y sigue para adelante. Buena Suerte.
Un Tranquilo Lugar de Aquiescencia


2 comentarios :

  1. Leyendo tu novela de los fumetas, veo que te gusta meter a dos en un saco de dormir y que uno de ellos ordene de qué manera ponerse, ja.
    Yo le hubiese dicho que me de la espalda ;)
    Saludos.

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  2. "Ponte mirando hacia mí" ¡Já, já! Un buen consejo cuando uno comparte lecho con un fantasma... ¿los espectros roncan?
    Saludos!
    Borgo.

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