Un tranquilo lugar de Pruebas

domingo, 2 de julio de 2017

Cortázar me robó

«En suma, desde pequeño, mi relación con las palabras, con la escritura, no se diferencia de mi relación con el mundo en general. Yo parezco haber nacido para no aceptar las cosas tal como me son dadas»
Julio Cortázar


        Maldito. Si, como lo estáis leyendo. Maldito Cortázar y toda su estirpe literaria. Nací demasiado tarde, esa ventaja fue aprovechada por el bellaco, que desde su alejado meridiano temporal me robó una creación de mi inventiva. Claro, podríais dispensarlo de tan réproba conducta, aduciendo que su nacimiento fue anterior. Pero no, no es excusa.
        Os explico: hallábame yo disfrutando, por orden imperativa de Panith, de Cronopios y famas, un recopilatorio de relatos de dicho autor, cuando sin previo aviso comencé a leer un relato. 
        ¿Cómo? Pero... si esto lo he escrito yo. Y así era, allí estaba con toda su magnificencia, un relato de mi autoría, en un libro del infame Julio. No era únicamente un cruce de ideas, no vayáis a pensar en esas casualidades coelhísticas del universo, donde los pensamientos de un par de escritores se cruzan originando una misma idea. No, no se trataba de una azarosa causalidad cósmica. Estaba copiado, que digo copiado, calcado palabra por palabra, coma por coma, hasta mi querido asterismo estaba allí...

        Flotando en medio de una línea en blanco, después de tres puntos suspensivos, formando con sus tres estrellas resplandecientes el bello triángulo que le da forma. Mostrando con su presencia la evidente pista del crimen cometido contra la intelectualidad ajena, ¿desde cuándo Cortázar ha utilizado asterismos?
        Leí la narración hasta el final. Esperaba encontrar, quizá en alguna página, un giro o contragiro, que arrastrara al pequeño relato por otros derroteros. Lamentablemente, a medida que avanzaba en mi lectura, al principio con desconcierto, después con exasperación, se iba perpetrando con más alevosía aquel vil plagio.

        Maldito. Pero, ¿quién se cree que es para robarme mi relato?                                   
        Entonces, me adormilé, y habiéndome Cupido serenado del enfado, salí de mi asombroso asombro sin asombro, pues me di cuenta de un singular hecho...


        Cortázar, era yo.


Cierra tus ojos, encuéntrate y sigue para adelante. Buena Suerte.
Un Tranquilo Lugar de Aquiescencia


4 comentarios :

  1. La travesura del soñar. Todo soñador la ha vivido, o creído vivirlo.

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    1. Así es, estimada Tierra. ^^
      Gracias por pasarte por aquí y por tu amable comentario.
      Un abrazo.

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  2. Interesante lo que hace el soñar, o no...
    Un abrazo, Utla

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    1. Aiya Eowyn,
      Sí, estimada Ereina Eowyn, lo onírico nos transporta a mundos paralelos. ^^
      Un abrazo muy grande.
      Namarië Eowyn, Tenna rato.

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