Un tranquilo lugar de aquiescencia

domingo, 4 de marzo de 2018

La inevitabilidad del tú

«Mi compañera letraherida, Miriam Jareño, utiliza en muchos relatos la segunda persona del singular; eso presenta, para mi yo lector, una aterradora visión, pues me convierto en protagonista de la acción, en el asesino de turno, en el despechado, en el moribundo...»


Escojo con cuidado las palabras que cargo en mi macuto al adentrarme bajo los árboles de este oscuro bosque onírico.

Él, o ella, o quizá... ello, estará esperándome detrás de la empalizada de viejos maderos desconchados, ajada por los años, inhóspita a los curiosos visitantes venidos del otro lado.

En algún punto, confluyo con el resto delante de la vieja cabaña, nos topamos los unos con los otros en este nexo de historias; lo singular da paso a lo plural, nos convertimos, por alguna clase de hechizo mayestático, en un grupo con un mismo objetivo. Abrimos la puerta a la que le chirrían los goznes, el suelo de madera cruje bajo los pies y descubrimos la vieja trampilla con un aro de hierro, herrumbroso y oxidado, que nos invita al oscuro sótano.

Vosotros, desde el otro lado, nos habríais avisado de haber podido: «Huid, ahora que podéis», pero sois meros lectores pasivos que no abrazasteis la pluralidad del grupo, la llamada de la aventura.

Al bajar, ellos nos esperaban, cuál títeres siniestros de un poder superior. Sus rostros, deformes  y llenos de pus, ocultaban pequeños ojos raquíticos, enrojecidos, acostumbrados a esta oscuridad; en  las manos, blandían alargadas cuchillas con restos de sangre amarronada.

La trampilla es cerrada...

Y detrás de ellos, te ocultas entre las sombras con mirada impía. Vanagloriándote de conocer la fugacidad de la existencia, de poseer el poder de la vida y la muerte en tus manos... hacedor del tiempo presente, pretérito y futuro.


Ahí, estás... tú.


Donde acaba el relato, empieza mi particular periplo en la fangosa tierra de la metaliteratura. Voy a probar suerte, me digo.



metaliteratura
De meta- y literatura.
1. f. T. lit. Literatura en la que se reflexiona especularmente sobre la naturaleza y la forma de la obra literaria.



Este relato, se convierte para mí, en un ejercicio de metaliteratura cuándo me doy cuenta que estoy mezclando tiempos verbales, distintas personas gramaticales y encima, para rematar la faena, uso en una frase (tímido, tímido...) la denostada voz pasiva que algunos novelistas recomiendan no usar.


Para muestra un botón.


¿Qué me sucede? Mezclo en un mismo párrafo la dos primeras personas, la singular (yo) con la plural (nosotros); además, en ese caso, intento utilizar -no sé si con acierto- el plural mayestático nos, que utilizaban reyes de antaño para referirse a su persona.

El condenado a muerte observa en silencio al rey, quien se levanta y sentencia: «Esta situación es muy desagradable para Nos. Os perdono».

Creo que leí lo del plural mayestático en un cómic de Neil Gaiman, pero no estoy seguro. En todo caso aquel tebeo, fuera de quien fuese, me fascinó.

También uso presente, condicional y pasado en un mismo párrafo, alarde de locura -patada al lenguaje sin comprensión- con el hedonismo de la experimentación más inocente.

Todo por culpa de Miriam, que utiliza esa segunda persona del singular tan disruptiva, que a poco, consigue meterte de lleno en la trama.

Me divierto mucho realizando estos experimentos, jugando con el lenguaje; reconozco mi medianía al tratar estos temas que se me escapan, pero me da igual. Me fascina jugar con las palabras. ¿Qué de divertido habría en el lenguaje, si no pudiera jugar también con él?

👹👻👼😘😘😘😁💟




Cierra tus ojos, encuéntrate y sigue para adelante. Buena Suerte.
Un Tranquilo Lugar de Aquiescencia


2 comentarios :

  1. Está muy bien jugar con la metaliteratura o metaficción, es un poco como romper la cuarta pared en un texto. Kurt Vonnegut solía hacerlo introduci´ndose a él mismo en un relato o personajes de otras obras suyas. Seres esqueléticos de la oscuridad con cuchillas, buena comninación. "EStán muertos. Son sólo huesos, pero se mueven." (Fritz Leiber)
    Saludos!
    Borgo.

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    Respuestas
    1. Hola Mr. Borgo.
      ¡¡Argggg!! Del maestro Vonnegut tengo que leer un par de novelas. Ya me lo han recomendado mucho y creo que voy a sintonizar excelentemente con él.
      Como siempre, tus comentarios, no solo añaden tu amabilidad, sino un conocimiento que atesoro con cariño. ^_^
      ¿Era cuarta o la quinta pared? jejeje Eso se le da también a DeadPool,,, ja,ja,ja Fan incondicional.
      Gracias por las palabras M.r Borgo.
      Un abrazo Miquel.

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