Un tranquilo lugar de aquiescencia

domingo, 13 de mayo de 2018

#RelatoJuego – Miríadas de realidades


«El relatojuego es el hermano pequeño de los librojuegos, donde el lector, con sus elecciones, escogía el rumbo de la narración»

        Un hombre y una mujer se encuentran sentados en el interior del café de los incoherentes, cerca de Montmartre. Es 1940, el primer año de la ocupación nazi de París, y en el interior del local, en una esquina, ondea la cruz gamada. Un alemán, con insignias de alto rango, entra al local acompañado de un soldado joven con metralleta. Las miradas de los contertulios se desvían fugaces hacia las figuras, que toman asiento cerca de la pareja sentada en medio de la sala. Al poco, las miradas se relajan y vuelven a sus quehaceres.
        Por debajo de la mesa, la mujer retira la pierna, que roza, en un movimiento juguetón, la de él. Aunque la mirada femenina es seria, los ojos exhalan una extraña excitación. Él sostiene, encorvado, una taza de café con el líquido ya frío. Alza la mirada y fija los ojos en los de ella.

        —Querida, querida.. permíteme, ¡ya te la agarro yo!


Cierra tus ojos, encuéntrate y sigue para adelante. Buena Suerte.
Un Tranquilo Lugar de Aquiescencia


1 comentario :

  1. Está gracioso, Sergio :D. Aunque es muy cortito. Molaría leer algo un poco más largo. Y quizás con otras opciones más allá del Sí o No. Yo escribí hace tiempo uno de humor en plan Elige tu propia aventura y me lo pasé pipa. Aquí lo tienes por si quieres echarle un ojo: https://despiertacuervo.wordpress.com/2014/01/01/como-ser-un-conejo-y-no-morir-en-el-intento/

    Un abrazo
    Isma

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