Un tranquilo lugar de aquiescencia

domingo, 22 de julio de 2018

Silencio: primer congreso, feria y encuentro de escritores y lectores

«Recordad aportar vuestra pequeña brizna de luz a este maravilloso mundo»


Habíase un lugar.

Aquiescencia pura en el interior de un universo, de una galaxia, de un sistema, de un planeta, de un país, de una provincia, de una ciudad, de un barrio, de una calle, de una persona, de una prenda...
Un pequeño microcosmos de hilos bordados, tejidos por una máquina según un patrón automático de ordenes programadas (no por ello menos amorosa), en el que reside una musicalidad que, de poder esenciarse, transmite lo que, para UTLA, es la clave, la armadura, el pentagrama y algunas de las notas que conforman la armoniosa melodía del amor: tolerancia, diversidad, apoyo, amabilidad, perseverancia, estudio, sencillez, simpatía, ayuda...
La importancia del amor hoyaba, hoya y hoyará pequeños surcos en la tierra de la que brotarán los necesarios silencios, pues el mutismo, después de las estruendosas inflexiones que provoca la verbosidad, recreará páramos en los que el vacío dirá más que la ausencia del mismo. Las ocasiones en las que lanzamos las ondas, que llamamos palabras, provocan un ruido innecesario con frases como: Encuentra tu voz. Un cliché que confunde a cualquier escribiente, como si la sola pronuncia de esa frase, debiera convertirnos a todos en oradores. ¡Qué lejos queda la voz de lo que, con deleite, es la mayor satisfacción de los escritores! El silencio.
Amar la paz del silencio, o el silencio de la paz, es permitir que esa ambigüedad te satisfaga, sin derrotar a otros, sin acallar voces, una muda concordia que te anima a prosperar, a ser mejor, a ilusionarte, y que pueda ser compartida por muchos otros seres. Abatamos pues la sonoridad monstruosa de nuestro entorno, eliminemos el vocerío innecesario de la intolerancia, pues es en la sosegada quietud, cuando leemos o escribimos desde el amor, cuando nos quedamos a solas con los pensamientos del otro (el que escribe) y el nuestro (el que lee), que en realidad somos felices.

Solo existe el amor.


* * *
Agradecer al Aula de escritores y 
a los compañeros ponentes, 
con todo mi amor, 
este primer congreso
* * *



Cierra tus ojos, encuéntrate y sigue para adelante. Buena Suerte.
Un Tranquilo Lugar de Aquiescencia


1 comentario :

  1. Felicitaciones, UTLA! Sentí mucho no poder venir pero seguro que fue todo un éxito. Conozco ese local de la calle Sant Lluis de Gràcia y es fantástico, ya he estado en alguna presentación.
    Saludos y enhorabuena.
    Borgo.

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