Un tranquilo lugar de aquiescencia

jueves, 27 de enero de 2011

Un día de furia (Falling Down)

«He dejado atrás el momento de la duda. ¿Sabes cuándo es eso? Es el momento de un viaje en que es más largo volver al punto de partida que continuar hasta el final»


Un día de furia esta plagada de una feroz crítica hacía el sistema, no solo Americano, sino contra todos los sistemas capitalistas. La meta de la felicidad es tener éxito en la vida, y para tener éxito es indispensable, un buen trabajo, una buena familia, esposa, hijos... cuando algo de esto falla comienzan los problemas, y cuando TODO lo comentado se pierde, comienza la debacle.

Cuando era más joven, creo que debía contar con 18 o 19 años, y vi por primera vez esta película, me sorprendió mucho, pensé: "Que exagerada, esta bien la peli pero es increíble.". Hoy en día ya no me sorprendo de lo poco creíble que me resultara antaño, sino más bien de lo contrario, de lo aterradoramente real que puede llegar a ser.

Es una película adulta, y no lo digo por las imágenes explícitamente sanguinarias o violentas, la sangre es solo la consecuencia. Lo demoledor en esta cinta se encuentra en la psique del hombre, una persona que ha decidido que todos los valores por los que valía la pena conservar el juicio han desaparecido. Y que deja que la furia lo inunde, criticando duramente al sistema, y destruyendo cuanto encuentra a su paso...

No es una película que todos los públicos puedan entender. Y eso es lo que le paso a mi 'yo' del pasado. Ahora, que por suerte o desgracia doblo la edad a esa copia de mi mismo, reconozco ser más viejo sin ser mucho más sabio, pero la experiencia es un grado y he comprobado como muchas de las frases y situaciones que comenta William son pequeñas joyas de sabiduría nacidas de la desesperación. La desesperación de ver pasar tu vida, de ver como todo aquello por lo que luchabas esta completamente destruido. Todos tus objetivos son sueños rotos en el fondo de la gran papelera cósmica. Y cuando eso sucede, tienes la sensación de encontrarte solo, sucio y triste delante del camino que aun te queda por recorrer.

Todos hemos tenido un día malo, realmente malo. En el que todo sale mal, da igual que intentes hacer por arreglarlo. No importa una mierda. El día se tuerce y a medida que avanzas empeora aun más. En esos casos la solución es sencilla, una buena cama y un buen sueño reparador... y "mañana será otro día".
El problema del personaje principal, es que en su caso, no es solo un día, es una época. Y todos también hemos pasado una mala época... el problema es que a William, se le juntan todos los desatinos posibles, ¿verdaderamente hemos vivido una época tan mala como la de William?

Yo de momento no, y cruzo los dedos bien fuerte para que eso no me suceda nunca.

Esta película trata sobre un hombre, que al borde de la desesperación, se decanta por el lado incorrecto. Pero no seamos muy duros con el personaje, quizás en algún momento de nuestras vidas nos sintamos emocionalmete igual... entonces, ¿ sabremos que lado escoger ?


Desde esta línea en adelante esta entrada contiene avances (spoilers) de la trama.

En nuestro fuero interno pensamos que somos mejor que William. Que no seriamos capaces de llegar al estado de ánimo al que él llego. Pero analicemos todas las causas, trabajo, despedido recientemente por la empresa por la que lo dió todo, divorciado y alejado de su hija por su ex-mujer y una orden judicial, cuarentón con todo lo que ello conlleva humana y profesionalmente. Un desecho al que nadie va a ayudar. Es duro hablar así, pero podemos hacernos una idea de como se siente William.

En este papel, Michael Douglas representa a un personaje llevado al límite. Y en muchas cosas me recuerda a esa otra especial película llamada "Taxi Driver", interpretada por el también fabuloso De Niro. Hoy en día es raro encontrar películas como estas, tan introspectivas que dicen tanto de la vida.

Y como no se puede hablar más de esta película sin destripar absolutamente nada.... vamos a ello.

La película comienza con una toma asfixiante en un atasco, hace mucho calor, y los chillidos y distintos ruidos ayudan al espectador a entrar rápidamente en escena. En el interior de un coche, la mente de un hombre ya ha hecho "bang", una conexión eléctrica no ha llegado correctamente de una neurona a otra, empieza el principio del fin. Una buena carta de presentación de lo que va a ser la trama. Siempre he pensado que el calor dispara la agresividad, y al parece es algo que están intentado demostrar científicamente. Podéis visitar aquí una página que habla sobre ello.


Realmente, la cara de angustia de William lo dice todo. Pero como ya he dicho antes, esto es tan solo el comienzo del fin.

Curiosamente, el detective interpretado por un soberbio y sobrio Robert Duvall, se encontraba a escasos metros del lugar donde arranca el brote psicótico de William.


Prendergast - Tiene suerte de pescarme hoy. Hoy es mi último día de servicio.

Otro dato anecdótico, nos lo encontramos con la matricula / apellido del personaje interpretado por Michael Douglas...

William 'D-Fens' Foster

Todo un juego de palabras en ingles, su psique interna rendir tributo a su autoatribuido rol de "Defensor" de los valores morales de los americanos.

Comienza bien la película, muchos detalles, todo ellos sabrosos si se aprecian desde una distanciada óptica...

¿ Un extranjero que pone precios abusivos en mi propio país ? No es posible. Entonces Willian pasa del puro pensamiento a la furia. Descarga toda su ira contra la tienda del tendero Coreano.

William - ¿ Crees que soy un ladrón ? No, escucha, yo no soy el ladrón. No soy el que cobra 85 centavos por un refresco. Tu eres el ladrón. Yo solo defiendo mis derechos como consumidor.


Y menuda manera de defenderlos, bate de béisbol en mano. Si señor, deberíamos aprender los de aquí. ¿ Como ? Que la SGAE se pasa por el forro la presunción de inocencia con su "bendito" canon... solución... golpe de remo. Eso si seria toda una declaración de intenciones. ;-)
A todas estas, no sabremos si la lata de coca-Cola fue gratuita o la famosa empresa tuvo que desembolsar algo más que "intenciones"...

Mientras dejamos al bueno de William sumergido en su desesperada locura, el Detective Prendergast intenta animar a su mujer con una canción... ¿ Adivináis cual ?

Prendergast - London bridge is falling down, falling down, falling down...




Canción de cuna, conocida en Gran Bretaña y en otros muchos lares. El puente de Londres se cae, al igual que la mente de William, que se resquebraja a cada segundo de metraje.
Existen muchas interpretaciones sobre esta canción, pero la película se decanta por la más simple: el puente de Londres... se cae.
Simplemente sublime, toda la cinta resumida en dos palabras.
Se de un tal V, que saltaría de alegría sobre su tumba.

Por una vez, reconoceré que el título y la traducción original tienen mucho mucho mucho peso.
¿ Como hubiera sido la canción si la hubieran traducido por estos lares ?

Interpretación - España no va tan bien, no va tan bien, no va tan bien...

Hay que joderse, ponerle entonación, ya vereis como gana.

Niño - Mama, mama, que ha dicho ese señor de joderse...
Madre - Quita niño, no leas ese foro.
El del Blog - Oiga señora, nada de onanismos. Por favor, un taquito de vez en cuando...

Pero no nos desperdiguemos. Sigamos con el interesante tema principal.
Esta claro que William arremete contra todos los estereotipos de la sociedad. Ahora es el turno de las bandas urbanas y los suburbios (en este caso particular, suburbio y banda sudamericana, para más señas).

William - Este es el territorio de una banda, ¿no? Se trata de una disputa territorial. En fin que me he colado en vuestro meadero particular, o como se llame, y estáis un poco molestos conmigo. Lo comprendo muy bien. A mi tampoco me gustaría que os metierais en mi jardín. Este es vuestro hogar y yo respeto el hogar de la gente. Así que, si me hacéis el favor de apartaros un paso o dos, llevaré mis problemas a otra parte.


En defensa de William, diré que intenta arreglarlo honestamente por la vía del dialogo. No hay pelea si uno no quiere... pero... no le sirve para nada. Hay que pagar peaje... ¿ o quizás no ?


Si con la tienda del tendero funcionó, ¿porque no probar este delicioso Jarabe de palo contra estos "pollos" ?

Entonces William se encuentra un regalo, que en su alocada huida han dejado los aduaneros "pollos"... una navaja de abertura mariposa.


Que buena gente. Menudo regalo me han dejado.
Y vamos "in crescendo".

Aquí no acaba la cosa con nuestros queridos amigos los "pollos", que intentan vengarse con todos los medios a su alcance.


Ratatatata... metralleta en mano. Un ciego tendría más éxito disparando. Esta claro que esta escena tiene mucho de filosófica. Quien escribió el guión creía en el destino, y el destino de William no estaba marcado con una equis en este momento.

La banda obtiene las mieles de su propio trabajo. A quien hierro mata, a hierro muere. ¿ De verdad que no creéis en el destino ? Estas escenas destilan puro y auténtico destino en cada frame.


A todas estas, la ex-mujer de William, Beth comienza a alertarse por las continuas llamadas de su marido. El famoso sexto sentido de las mujeres, su bendita intuición.

Beth - Mi ex-marido, si verá... el aparecía el día menos pensado, en plena noche y aporreando la puerta y cosas así. Lo cierto es que tiene un carácter espantoso, y yo no sabía si una orden de no acercarse sería una buena idea, si no haría más mal que bien. Pero el juez dijo que debíamos darle un castigo ejemplar.


Y tan ejemplar, le quitaron la única vía de escape, poder visitar a su hija.
¿ Más mal que bien ? Bueno, en ocasiones el fin justifica los medios a la hora de la defensa y seguridad de la propia mujer, pero...

Aunque lo cierto es que toda cuestión, por más seria que nos parezca, merece ser tomado a broma, porque esta asquerosa vida es una nefasta broma de la que nadie va a salir vivo. O algo así dijo Grouxo... pues como iba diciendo, sobre esta cuestión no arrojaré ningún sarcástico comentario al respecto y que cada cual piense lo que le venga en gana.
Cogito ergo sum!

Siguiendo con las críticas, ahora es el turno de los centros de comida rápida, la falsa publicidad y porque no... esos usureros llamados bancos.

William - Ves. A esto me refería, da media vuelta, mira esa, es grande , es jugosa, de 3 cm de grosor... y esta.. mira esta triste, miserable y aplastada cosa... ¿ alguien puede decirme donde esta el fallo de esa fotografía ? ¿ Nadie ? ¿Nadie lo sabe? 


Estamos hablando de hamburguesas...
Que mentes más perversas, ya se, no podía obviar el chiste fácil.
Es lo que tiene... no deberían permitir a todo el mundo escribir un blog.
Realmente la de la fotografía se ve mucho más apetitosa... ¿ quien no ha experimentado tamaño desengaño ?



A la pregunta, ¿ Nadie lo sabe ? Un niño levanta la mano. Sublime, bendita inocencia. Solo un niño podría levantar la mano en esa situación como si estuviera en clase en la escuela. Otro de esos pequeños toques mágicos del director.


Ahora sigamos con otro personaje, que aunque escueto en su actuación, contiene toda una carga de la que dificilmente nos podremos desprender a lo largo de la película...El hombre de delante del banco.

Hombre Economicamente NO viable.


Finalmente, mientras es conducido esposado a un coche policial, mira a Wiliam directamente a los ojos y le dice:

Hombre Economicamente NO viable - No me olvide.

¿ Alguien por aquí tiene hipoteca ? Sobran las palabras.

Volviendo un poco con el Detective, la chica de la banda que interroga le dice...

El tiene todas las jodidas armas del mundo.


Efectivamente la chica sabe de lo que esta hablando, desesperación, locura, nihilismo... las peores armas de la humanidad.

Pero nos damos cuenta que en el mundo siempre existe alguien peor que nosotros, en todos los sentidos. Entren y vean, en la tienda de "Ropa Militar" pueden encontrar algo a su gusto...


Xenofobia, Homofobia, intolerancia...

Guerrero Urbano Nazi - ¿ Sabes lo que había aquí ? Zyklon B. ¿ Te acuerdas ? Lo usaban los nazis. Esta la usaron muchacho, esta la usaron realmente. Me pregunto a cuantos judios se cargaría esta latita.


Guerrero Urbano Nazi - Estoy contigo hermano. No lo entiendes. He escuchado la radio de la policía. He oído lo que hicieste en Wham Burger, de putísima madre tío. Era un rebaño de negros. ¿no? En los anuncios de la tele siempre salen unos niños blancos preciosos, pero si vas allí nos hay mas que un rebaño de putos negros, y encima te escupen en la comida si no eres amables con ellos.

Judios y negros todos en un pack. Eso es un canto a la tolerancia.
Al parecer William acaba tan asqueado como yo mismo, y así se lo dice en la cara a este calvorota sacado del planeta de los simios.

William - Tu y yo no somos iguales. Yo soy norteamericano y tu eres un capullo.

Tanto monta, monta tanto. Para un amigo que te haces, y solo porque es un poco Nazi ya lo tildas de capullo. Ay pequeño William que mal humor te gastas.
Y al parecer al de la tienda de ropa militar, tampoco le hace mucha gracia. Aunque a William, le hace aun menos gracias el calvorota este, así que ... que mejor "víctima" que el payaso de turno para comenzar la vorágine que conduce al caos...

William apuñala a nuestro querido amigo el Nazi calvorota.

Guerrero Urbano Nazi - Es una de las mías...


Se refiere a la navaja. Mira tu por donde. Una idiosincrasia más de la existencia. Toc, Toc. El destino llama a tu puerta, siembras lo que recojes, todo eso y aquello más, bla bla bla... Si, si, hay que analizarlo, un argumento realmente marcado por un destino que espera al acecho en cualquier esquina para pasarnos factura por nuestros actos.

En la escena que Guerro Urbano Nazi, alias Calvorota, cae muerto de espaldas aparece un muñeco hinchable de Santa Claus con la cruz gamada en el brazo... Ya no podré volver a mirar a Santa de la misma manera. Espeluznante.


Heil Santa. Cuanto fetichismo.

Volviendo con nuestro imperturbable detective de robos, Prendergast, debe soportar estoicamente toda una perorata de su Jefe.

Captain Yardley - Pero le diré una cosa, usted nunca me gustó. ¿ Quiere saber porque ? No suelta tacos. No me fío de un hombre que no suelta tacos. Ni un joder, ni una mierda en tantos años. Los hombres sueltan tacos Prendergast.

Que extraño que no arremetiera contra homosexuales ni féminas. Todo un Gentleman americano. Los hombres sueltan tacos. Bienvenidos a los noventa. Tampoco es que hayamos cambiado mucho en veinte años.
Prendergast prácticamente ni se inmuta. Y cuantos hombres y mujeres no harán tenido que aguantar al "gilipollas" Jefe de turno con tan advenedizas afirmaciones. Mierda, solte un taco. Ah! No pasa nada. Soy un hombre.

La siguiente frase, una vez William ha despachado al Nazi, no tiene ningún desperdicio. Esta sentado y llama por enésima vez a su mujer. La frase tiene todo el sentido del mundo, ya que la película acaba de pasar su ecuador...

William - He dejado atrás el momento de la duda Beth. ¿Sabes cuando es eso? Es el momento de un viaje en que es más largo volver al punto de partida que continuar hasta el final.


Llegados a este punto sentí una lastima infinita por el personaje. A sabiendas de que el siguiente paso que de, lo abocará indefectiblemente al abismo, ya no puede dar marcha atrás. Ha llegado al punto de NO retorno. Es como cuando estamos enfadados y nos enfadamos cada vez más y más, y llega un momento en el cual, como no paramos, el enfado se convierte en furia y ya no esta en nuestras manos el detenerlo. Es un tren desbocado que no puede parar.
¡ Todos deberíamos saber parar a tiempo ! Pero no siempre podemos.


Pasemos a la siguiente escena, que por contra, arrancó una sincera carcajada de puro humor cínico. Tal y como yo la entiendo, es una sátira a la propia película, no tomándose en se serio ni a ellos mismos.
William se prepara para utilizar su bazooka recién adquirido, pero claro, su inexperiencia en ese tipo de armas es muy grande. Por suerte aparece el niño sabelotodo.

Niño - ¿ Como se llama la peli ?
William - ¿Eh?
Niño - La película que estáis haciendo, ¿como se titula?
William - Se acabaron las obras.
¿Te gusta?
Niño - Si, no esta mal.

Se acabaron las obras. Es simplemente genial.
Lo dicho. No se toman ni a ellos mismos en serio. Como me gusta este guión.

Pero si creíais que el bueno de William se estaba volviendo blando con el sistema, no os equivoqueis. Vuelve a la carga contra los ricos y poderosos, en esta ocasión representados por un par de ancianos que juegan apaciblemente en un campo de golf. Ropas un tanto exageradas en consonancia con la película, pero entiendo que puestas con toda la intención para que realcen el alegato final.

Anciano cascarrabias - Bola va. Bola va.


La paciencia del anciano se colma, quien se ha creído que es este tipejo, que no vale ni el aire que respira pisando el césped de mi campo de golf. Y tira la bola sin ninguna preocupación. Acostumbrado como esta a pisar a las personas trabajadoras que se encuentran por debajo de el. Así entiendo yo esta crítica de la película, muy dirigida contra las clases manipulantes, ricos y poderosos.

William - Bola viene.



Pero, por fin escuchamos al clamor del proletariado (si, lo se, me vais a tildar de comunista). Todo un discurso de como se podrían aprovechar los bienes de los indecentes ricos.

William - Aquí debería haber niños jugando. Debería haber familias comiendo al aire libre. Y deberían montar un zoológico. Y en cambio tienen esos ridículos cochecitos eléctricos para los ancianos ricos que no tienen nada mejor que hacer.


Hasta ahora, no había considerado a William cruel, sin embargo, no tiene piedad con el anciano. ¿ Le ha dado un ataque al corazón ? Mala suerte amigo, haber pensado antes en los demás. Es curioso este registro en William. Es como si este ensañamiento estuviera hecho adrede, para que tengamos en cuenta que no existe cuartel contra las clases pudientes.

Pero ya llegamos a la recta final.
William, su hija, Beth, y Prendergast, van a confluir de un instante a otro en el nexo final. Allí donde en un tiempo pasado todos fueron felices.
Primero interviene la ex-mujer...

Beth - Esto tiene que terminar. Estas desequilibrado. Necesitas ayuda.



Más William, en un tierno abrazo con su hija, le replica...

William - ¿ Desequilibrado ? ¿ Quieres ver desequilibrados ? Date una vuelta por esta ciudad.



La respuesta del Detective, aunque pueda parecer cínica, no lo es...

Prendergast - Y que lo diga.

Una vez la ex-mujer y la hija se encuentran a salvo, comienza la lucha dialectal entre dos opuestos.

Positivismo - Negativismo.
Superación - Depresión.
Aceptación - Negación.
Alegría - Amargura.
Los podemos ver cada día, en muchas personas de nuestro alrededor. Son dos lados opuestos de la misma moneda, como el ying y el yang, o como el Sol y la luna.

Prendergast - Cada uno tiene su propia idea de lo que es el paraíso. ¿ Sabe que era para mi el paraíso ? Pues tener hijos. ¿ Verdad que es extraño ? Tener muchos hijos.

Toda una lección de aceptación. El detective le esta demostrando que el ha perdido más en esta vida. Y que aun así, lo acepta.

William se encuentra contra las cuerdas. Esta arrinconado en la esquina del cuadrilátero por un adversario que es más sabio que el.

Prendergast -¿ Que va ha hacer?
William - No se... no se lo que voy a hacer.
Prendergast - Los tipos como usted siempre dicen que no saben lo que van a hacer. Creo que se exactamente lo que iba a hacer. Usted iba a matar a su mujer y a su hija.
William - NO.
Prendergast - Si. Y sabia que seria tarde para volverse atrás, seria fácil suicidarse después. Venga a conocer a unos policias simpáticos, son buenos chicos.
William - ¿ Y yo soy el malo ?
Prendergast - Si.


Me gustaría pensar, que William no lo hubiera hecho. Que no hubiera cometido tal vileza. Pero es tan solo un sueño. Prendergast lo sabe con tal certeza que así lo anuncia.
Me puede imaginar el final alternativo....
William hubiera besado a su esposa. Hubiera abrazado a su niña. Y entonces, en una fracción de segundo hubiera apuntado a la cabeza de su hijita, y apretando el gatillo esta hubiera fallecido de un balazo. Acto seguido hubiera sido el turno de su mujer, apuntadole al corazón. Para continuadamente apuntarse a la sien con el cañón de la pistola y dispararse. FIN.
La niña debía morir primero para evitarle cualquier sufrimiento, la madre en penúltimo lugar justo por el motivo inverso de porque no mataba a su hija primero. Y por último el para ver finalizada su obra.
Es triste saber que Prendergast tenía razón.
En ningún caso había final feliz.

A William solo le queda la última pataleta en su arsenal...

William - ¿ Como ha podido ocurrir? Hice todo lo que me dijeron. ¿ Sabía que construí misiles ?
Prendergast - Si.
William - ¿ Que ayudé a proteger a América ? Deberían premiarme por eso. Y en cambio premian a un cirujano plástico. Me mintieron.
Prendergast - ¿ Entonces se trata de eso ? ¿ Esta enfadado porque le mintieron ? ¿ Por eso se me esta quemando el pollo en el horno ? Oiga, ellos mienten a todo el mundo. Mienten incluso a los peces. Pero eso no le da ningún derecho a hacer lo que ha hecho hoy.


Nuevamente, una lección de Aceptación. Hay cosas que no podemos cambiar. Los animales aceptan los hechos que no tiene solución y siguen para adelante. Los aceptan sin más. Sin embargo, los humanos en general y algunas personas en particular, se obstinan en seguir empecinadas con acciones o ideas que no tienen vuelta atrás. Y dándoles vueltas a esas ideas, día tras día y noche tras noche, solo se consigue llegar al estado de excitación y paroxismo de William.
El estado de NO hay retorno.

A William solo le queda la triste despedida... NO hay retorno...
Me gusta el comienzo de la siguiente frase...
¿ por que las frases importantes comienzan justamente por una afirmación instrascendente ?

William - Hoy ha hecho calor, ¿verdad? Tengo un arma, ¿ sabe ? En el bolsillo. Tengo un montón de armas.
Prendergast - Quieto no se mueva.
William - ¿Desenfundo?
Prendergast - Sera mejor que no, ya esta bien por hoy.
William - Venga hombre, es perfecto. Duelo a muerte entre el Sheriff y el malo. Es precioso. A la de tres...
Prendergast - No tiene porque ser el final Will. Puede elegir. Mi hijita esta muerta, yo no tengo elección. Pero usted la tiene.
William - Hay dos elecciones, puedo matarlo yo o puede matarme usted. Y así mi hijita cobraría el seguro. Uno...
Prendergast - ¿ No quiere verla crecer ?
William - ¿ Entre barrotes ? Dos...
Prendergast - No lo haga por favor. No lo haga.
William - Tres.




Todos nos acordamos del triste final.
Era una simple pistola de agua.
William encuentra la única salida digna de la que dispone.




Al llevar esa despreciable carga de pensamiento negativo... no puede salir de su bucle de NO hay retorno. Y eso es lo único que consigue...
No ver el mañana.


Antes de acabar, recomendaros que os compreis este pedazo de película que no os dejará indiferentes.

Aunque reconozco que en esta entrada me he extendido más allá de lo necesario, ha sido totalmente justificado. Ya que solo lo he hecho con la sana intención de aseguraros que esta película vale la pena.

Por último dejaros con un pequeño gráfico que muestra la evolución de la pelicula y su escalada de violencia respecto a las armas que emplea el protagonista.



Epílogo:

Son dos escuelas de pensamiento enfrentadas.
Conozco a muchos más Williams que a Prendergast.
Muchos errores debemos aprender y corregir del primero. Y del segundo, tan solo recordar su enorme positividad, esa maravillosa palabra que late en nuestro interior y que debería ser la única luz que alumbrara nuestro camino.

Por último, un consejo: "tener cuidado ahí afuera en la escuela de la vida... pues todos llevamos un William dentro".



Cierra tus ojos, encuentrate y sigue para adelante. Buena Suerte.

3 comentarios :

  1. Probando... probando...
    Uno... dos...
    La acústica del Blog es correcta.
    Ya podeis comentar. ;-D

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  2. wow
    sin palabras
    recuerdo la primera vez que vi esta pelicula
    hiba en la secundaria y la puso un maestro en clase
    estaba sorprendido por como adquria "mejores" armas a cada paso que daba pero no lograba entender la profundidad de la trama debido a mi juventud y si ya siendo mayor es como tambien comenze a entender y a apreciar esta pelicula
    muchas gracias por el analisis

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    Respuestas
    1. Hola Anónimo, gracias a ti por dejar tu comentario.
      Realmente es toda una peliculaza para disfrutarla tranquilamente y ver todos los estadios por los que pasa el protagonista. Aun hoy, el personaje de Douglas, no se si me da pena o asco. Es muy difícil de separar esa ambigüedad.
      Un abrazo. Pasate por aquí cuando quieras.
      SBP.

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