Un tranquilo lugar de aquiescencia

martes, 21 de mayo de 2013

El aprendiz de corredor


Ya hace tiempo descubrí que salir a la calle a correr me ayuda para despejar mi mente de los tontoproblemas autogenerados por mi ego.

Fue este domingo pasado ....

Me enfundo mi pantalón largo adidas que de tantos años que lleva conmigo podría llamarme papá. Después me pongo mi camiseta verde regalo de mi hermano. Me calzó los zapatos deportivos, unas bambas color gris que disimulan muy bien la porquería. Me abrigo con una cálida chaqueta deportiva y finalmente salgo a correr.

Primeros kilómetros. Siempre fáciles, las piernas empiezan a calentar, la mente sigue embotada.

El perdón, lo importante es el perdón. Que frase tan estúpida. Que bonita y fácil de pronunciar. Porqué, ¿ cuando el perdón cae en el pozo de la desidia de la realidad quien esta para recogerte ? Me siento muy estúpido cuando pienso conmigo mismo.

Sigo corriendo. Ahora un poco de subida, por suerte es poca la inclinación.

Claro, claro. Malditos políticos. Maldita economía globalizadora. Maldita urbe de asfalto. Malditos niños que me pegaban en el colegio. Maldita... Maldita sea. ¿ Negatividad ? ¿ De donde has llegado ? ¿ Como haces para introducirte tan sibilinamente y cuando menos lo deseo ?

La inclinación se ha convertido en toda una señora pendiente... carretera Alta de Roquetas reza el título de la señal informativa que acabo de pasar.

Las piernas me empiezan a temblar. La mente no piensa mucho ahora. Sólo trata de sobrevivir al pequeño dolor. Jadeo. Bajo un poco el ritmo.

Estoy sudando como un cerdo. Que sudor más asqueroso, me llega caliente y a raudales. "Buenos días joven", me saluda una pareja de abuelos que bajan. Les acabo de devolver el saludo a duras penas. Paso por debajo de unos pinos. Miro adelante y hacia detrás. No hay nadie. Me acerco a uno de los pinos y me abrazo a él. No se queja. Es un árbol. Simplemente lo acepta.

Sigo corriendo... todavía queda un buen trecho. Los últimos centenares de metros son los peores...

Llegó a la cumbre. Cinco kilómetros. La negatividad ha desaparecido. Veo mi ciudad a mis pies. Desde esta altura es preciosa. Desde aquí siempre la veo hermosa.

Que bonito lugar para vivir.

Emprendo la vuelta. Me queda la mitad del camino. Otros cinco kilómetros. Pero volver a casa es como ir cuesta abajo. Y así es. Todo es más sencillo cuesta abajo.

El pino de siempre. Que alegría para mis ojos. Hasta la próxima amigo. ¿ que divisan mis pupilas a lo lejos ? Nota mental: no pienses tan poéticamente o te volveras loco. Ohhh... que lastima. Un perro abandonado.

Sigo corriendo. Paro en seco. Estoy en medio de la calle petrificado.

No es un perro. ¡¡Joder!! Es un jabalí. Esta muy lejos aún. Acabo de pasar una calle estrecha. Sólo se encuentra a un par de metros a mi espalda. Podría darme la vuelta y escabullirme por ella. Pero la pregunta, es ¿ quiero ?

Todo la escena es analizada y cuestionada en una fracción de segundo por mi mente.

Aminora la marcha. Aminora. Deja de correr. Exacto, anda tranquilo. Por mi bien no me gustaría asustarlo. Es un jabalí adulto. Me llega a la altura de la cintura. Esta a escasos metros de mi. Me aparto en señal de respeto. Él es el más fuerte. Podría arrancarme la mano con sus colmillos. Podría embestirme y no tendría ningún lugar donde esconderme. Podría matarme si quisiera. Es un animal. Es todo el poder de la naturaleza. Yo no podría hacer nada por salvarme.

El jabalí no me considera ninguna amenaza. Posiblemente ni siquiera haya reparado en mi. Y pasa tan tranquilamente por mi lado.

No ha sido valor.
Ni tampoco audacia.
No es pensar en querer hacer la foto.
¿ Creéis en las señales ?
Yo si.

El perdón puede manifestarse de muchas maneras.
En una palabra dicha con afecto.
En una tierna mirada.
En una caricia.

Y tambien...en un jabalí.


Epílogo:

Una vez leí algo que segun dicen escribió Tolkien:
"Todas las historias deben ser contadas, ya que sino no habría historia. Sin embargo, son las historias que no se cuentan las más bonitas."

No se si realmente la autoría es de Tolkien o no, pero no importa, siempre me ha parecido una bonita cita.

Porque me hace reflexionar.
¿ Que es lo mejor de las historias, de los cuentos, de los relatos ?
¿ Sabéis que es ?

Perdonar a los que nos cuentan esas historias, porque no todo es mentira, y siempre detrás de ellas... hay algo de verdad.


Cierra tus ojos, encuéntrate y sigue para adelante. Buena Suerte.
Un Tranquilo Lugar de Aquiescencia

28 comentarios :

  1. La verdad es que yo cuando me he echado una carrera creo que no he ido más allá del primer kilómetro. Yo por eso no me salgo mucho del asfalto, que más allá pasan unas cosas muyyy raras ;)

    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Mara,
      Pues si te pones seguro que poco a poco... ;->
      A mi me pasan cosas raras en todos los lados.
      Un abrazo Mrs. Miniver.

      Eliminar
  2. buf, me he cansado sólo de leerte, me ha entrado una angustia.. si es que a mi eso de correr..

    sobre las historias, no dudo que haya un número infinito de historias preciosas que nunca se contaron, pero también te digo que si no se cuentan mueren con quienes las tienen en la cabeza, y eso es una pena

    besos,

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola maslama,
      Creo que la frase de Tolkien iba sobre eso que comentas, pero dicho de otra manera.
      Salir, salir... salir a correr, a mi me va genial para despejar la cabeza.
      Y sobretodo he visto muchos gatos corriendo, animales inteligentes y sabios. ;->
      Un abrazo maslama y un ronroneo.

      Eliminar
  3. Es mejor no correr, para qué tener prisas. Como decía Woody Allen, "Yo no hago deporte, prefiero atrofiarme".

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ja ja ja ja...
      ese parafraseo del Sr. Allen me deja sin palabras Mr. Cahiers.
      ¿ Para que correr si no vas a ninguna parte? ^_^
      Un abrazo Pepe.

      Eliminar
  4. Ja, ja... se nota que vivimos cerca porque yo también he tenido algún fortuito encuentro con un jabalí. A ver cuando el Ayuntamiento contrata a Obelix. Tu relato me ha recordado aquella película "Marathon Man".
    Siempre hay que perdonar a los que nos cuentan relatos e historias. Eso lo sabía bien la Sherezade de "Las mil y unas noches".
    Abrazos. Borgo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Mr. Borgo,
      Siempre dando en el clavo.
      ¿ vivimos cerca ? No se, no se... yo creo que eso de Republica Argentina debe quedar lejos de mi casa... ;-> ja ja ja
      Pobres jabalis, la verdad es que me dan pena los pobrecicos, por suerte no se le hace daño.
      Un abrazo Miquel.

      Eliminar
  5. Algo me dice que yo te he recordado la historia. Por lo del Ego...
    ^-^ Yo lo llevo peor con esa vocecita interior cuando salgo a caminar. Buen relato. Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Javier,
      Esto del ego creo que es algo que todos llevamos dentro. ;->
      Pues no camines, corre hasta quedarte sin aliento... entonces ya verás donde se queda el ego, tendido en la cuneta. ^_^
      Un abrazo hikari Javier.

      Eliminar
  6. El próximo día ten cuidado por donde corres puede que el jabali no te vuelva a perdonar.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Chelo,
      Descuida, es de esas cosas que hace uno sin pensar.
      Con que la naturaleza me haya perdonado una vez... es más que suficiente.
      un abrazo Chelo.

      Eliminar
  7. Yo creo que el jabalí te perdonó en señal de respeto, al menos el mio lo tienes si corres 10 kilometros. Yo me agoto solo de pensarlo.

    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Shilmulo,
      No hay que creer todo lo que dice un escritor, 10Km o 10 metros... ¿ será mentira o será verdad ? ja ja ja
      El deporte es importante, te ayuda a despejarte.
      Un abrazo Shilmulo rey de los murcielagos del oeste.

      Eliminar
  8. Si yo un día me pongo a hacer footing y me topo con un jabalí (que es la bestia más espantosa que existe) me lo tomaría como una señal para no correr nunca más en la vida.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Doctora,
      pobre jabalí, de hecho no le quisé invitar a tomar una copas porque vi claramente que tenia prisas. Aunque las ratas y las cucarachas me dan más repugnancia... ¡¡ respect !!
      un abrazo Doctora y gracias por pasarse por aquí.

      Eliminar
  9. Preciosa historia, quién diría que los animales son el camino hacia el perdón!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Mia,
      Si, curiosa relación. Quizás vemos en ellos la paz que no tenemos en nosotros mismo.
      Un abrazo muy grande.

      Eliminar
  10. correr no me gusta mucho, Nada, pero me encanta que me cuenten historias...

    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola,
      Lo uno quizás compensa lo otro. ;-> Yo intento llevar un buen equilibrio.
      Un abrazo y muchas gracias por pasarte por aquí.

      Eliminar
  11. Solo quiero añadir y espero que no pienses que soy un pelota. Es que tus escritos son realmente muy buenos. ^-^

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Javier,
      No eres Pelota, se que lo eres!!! ja ja ja Y sabes por que ?
      Por que los pelotas nos reconocemos rapidamente.
      Viniendo de ti, y de tus fantásticas historias de en alas de la libertad, me parece un muy gran halago.
      muchas gracias de verdad, no me las merezco Javier.
      Un abrazo Hikari Javier.

      Eliminar
  12. Ostiasssss, un jabalí! Quina por!!! :S Pero mira, te ha dado para un buen relato, eso sí :)
    Por cierto, grande la imagen de un tío corriendo que de repente se para y se abraza a un pino. Lo que hace el cansancio ;))
    Un saludo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Andrea,
      Pobre Jabalí, espero que no me pida derechos de imagen... ja ja
      Lo del árbol (además de por el cansancio) se trata de apoderarte de esa gran positividad que se encuentra en nuestro amigos los árboles.
      Un abrazo Fabricadora de Historias.

      Eliminar
  13. Una de mis pasiones es el deporte y he corrido como entrenamiento muchas veces, hasta límites que uno no creía conseguir, y eso que soy pie plano y corro lento. Y no hay nada que perdonar, la fantasía es buena, y debajo de todo ello siempre hay alguna reflexión, el arte siempre las da. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Mario,
      Yo llevo un par de años corriendo, y a parte de que me va genial para los dolores de espalda, me relaja mucho.
      Debajo de cualquier fantasía siempre hay algo mágico de verdad. ^_^
      Un abrazo. Mario.

      Eliminar
  14. menuda aventura... a mi tambien se me quitarian las ganas de correr...si las tuviera :)
    yo como mucho ehco a correr en direccion contraria al jabali, pero 10 km ni de coña, a lo sumo 100 o 200 metros, lo que aguantase mi cuerpo poco ejercitado... suerte que el jabali no tenia hambre, jejeje :) sino, no hay perdon que valga..
    suerte!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Amalasunta Regna,
      Si el jabalí llega a tener hambre el perdón hubiera acabado en la tripa de tan bentido animal. ;->
      Por suerte sigo aquí.
      No sea modesta, que se yo que usted en sus tiempo jovenes de princesa fue una ávida montañera y excursionista.
      Un abrazo Amalasunta regna, princesa de bosquevilla y portadora del heredero único.

      Eliminar