Un tranquilo lugar de Pruebas

jueves, 1 de diciembre de 2016

Causalidad cósmica. Piscina seca


[5] 
Observamos que 
es la 01:23...


Robert observa la antigua piscina detrás de la falsa seguridad del marco de la única puerta en pie. Entonces ve las sillas, las típicas sillas de universidad; respaldo de madera, finas patas de hierro y escritorio abatible; están estacionadas a los lados de las paredes enladrilladas, una luz las envuelve, se mueven nerviosas. Sí, las sillas se mueven nerviosas, y comienzan a revolotear por encima de la piscina, entrechocando violentamente mientras vuelan por encima del hueco exento de agua.

Hay dos grupos:

Las ordenadas, las cuales vuelan en total sincronía las unas con las otras, en una mayestática coreografía perfectamente orquestada.

Las caóticas, situadas en el extremo opuesto, estas conforman una agrupación desordenada, ninguna se mueve en la misma dirección que su compañera.

Ambos grupos brillan con una magnitud de onda azulada...

Entonces a la 01:23:00, la zona de Rochester es azotada por la causalidad cósmica, que en esta ocasión se presenta como un terremoto de magnitud media. El temblor se siente en toda la ciudad, pero la gran mayoría de ganado humano duerme y pocos lo perciben, los únicos que lo hacen, son aquellos insomnes con una sensibilidad especial.

El temblor es la excusa de inicio de un conflicto de amplitud cósmica, orden contra caos. Si el orden gana, el planeta Tierra debe ser reestructurado, si el caos gana, el mundo debe explotar en un estallido silencioso. Ninguna salida parece bondadosa con la condición humana. Los dos bandos de sillas comienzan a chocar salvajemente las unas contra las otras, patas contra respaldos, apoyabrazos contra escritorios, madera contra metal...

La causalidad cósmica no es amiga de la raza humana.

Pero entonces Robert tose, no puede evitarlo, le entra ese picor tan amargo en la tráquea, y tose.


continuará...

Cierra tus ojos, encuéntrate y sigue para adelante. Buena Suerte.
Un Tranquilo Lugar de Aquiescencia


1 comentario :

  1. Ahí está la casualidad: la tos de Beto.
    Veremos qué pasa.
    Saludos.

    ResponderEliminar