Un tranquilo lugar de aquiescencia

domingo, 8 de abril de 2018

JCP: Anáfora y Vocativo (4)

«Anáfora y Vocativo (Ana y Vo para los amigos) son una pareja diferente. Su tortuosa relación, marcada por pausas incómodas y puntos dolientes, lleva años funcionando.

Anáfora. Figura retórica de construcción que consiste en la repetición de una o varias palabras al principio de una serie de versos u oraciones. Ejemplo: Salid fuera sin duelo, salid sin duelo, lágrimas corriendo.

Vocativo. Sustantivo o grupo nominal que sirve para llamar la atención del oyente o para dirigirse a él. Ejemplo: “en la oración ‘Ernesto, ven aquí, por favor’, el nombre propio es un vocativo”.



—Buenos, muy buenos días, vocativo.
—No me molestes, Anáfora.
—¿Por qué dices eso? ¿Por qué me callas así?
—Estoy vocando sin parar, mi vida, y ahora no puedo estar por ti.
—Siempre igual, siempre con la misma historia.
—Querida, mi amor, mi vida, mi cielo, espera un segundo...
—¿Esperar un segundo? Cansada estoy de esperar.
—Un momento, suspiro mío.

Anáfora marcha al comedor, marcha cansada de las mismas excusas.
Sigue vocando, Vocativo, ajeno al enfado de su amada.
Anáfora corta cebolla, corta con mala gana una zanahoria, y corta, con ímpetu cortador, muchas más hortalizas. Corta, corta sin parar...

—Perdona, amada, ya terminé de vocar.
—No es verdad, no es verdad, además esas malas formas, esas malas formas tuyas, con mi paciencia han de acabar.
—No, amada...
—¡Lo has vuelto a hacer! ¡Lo has vuelto a repetir!
—Yo, querida...

Anáfora sigue enfadada, enfadada con su amado, que no para de vocar.
Y Vocativo calla, su amada lo mira enfadada, él se acerca y la calma con lo único que puede calmarla, un beso, un simple beso, para su amada.




Cierra tus ojos, encuéntrate y sigue para adelante. Buena Suerte.
Un Tranquilo Lugar de Aquiescencia


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