Un tranquilo lugar de aquiescencia

domingo, 31 de marzo de 2019

«Truculencias» de Juan E. Bassagaisteguy

«El caballito de madera salió al galope hacia las cuchillas de la cosechadora»

Llegó hasta mí, hará unos meses, el libro de un estimado compañero de letras, me refiero a mi buen rauchense, Juan Esteban Bassagaisteguy.

Debe esta población argentina, Rauch, sentirse honrada con semejante ciudadano, pues resulta todo un regalo leer sus relatos de terror con los horrores oscuros, los monstruos infernales o la simple perfidia humana que pueblan sus páginas.

Juan nos regala, a través de las páginas de su antología, un terror nada frecuente, un terror descarnado, un terror cruel en ocasiones, mezquino, con personajes cercanos y temores que lo son aún más, por la cercanía y la rabia con la que desmadeja las situaciones y las complicaciones humanas ante el abismo de lo incomprensible.

Recuerdo un relato en especial, y hay muchos que me gustaron, pero quizá este, por tener a un protagonista español, y por esa simple proximidad lectora hacia lo propio, fue el que más me gustó, me refiero a Un muerto en el ropero.


Muchísimas gracias, Juan, por este regalo.
S. Bonavida Ponce


Cierra tus ojos, encuéntrate y sigue para adelante. Buena Suerte.
Un Tranquilo Lugar de Aquiescencia


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