domingo, 28 de enero de 2018


«Preguntando...
se llega a la Fundéu».






Pues andaba yo dándole vueltas a eso que tengo por cerebro (sí, algo tengo), mientras acababa de construir mi segunda novela que va camino de las 90.000 palabras. Y en uno de esos capítulos me surgió una duda tonta pero existencial que no quería dejar pasar.

Cito lo que comenta nuestra querida RAE al respecto de las partes del cuerpo humano: Las partes del cuerpo humano deben nombrarse con artículos determinados. (el/la/los/las/lo)

Ej: 
El jugador se rompió la pierna. ("no" su pierna).
La dama cruzó las manos. ("no" sus manos).

Y en aquel momento de locura escrituril, que nos envuelve a todos los que en algún momento nos embarcamos en esta locura del escribir, me surgió la duda.
¿Y el bigote? ¿Es parte del cuerpo humano?
Será una de esas "tontás" que vosotros véis muy claras, pero en aquel momento no supe a qué atenerme. Son esas ideas que se nos fijan en la mollera a los escribientes, sobre todo cuando llevamos muchas horas practicando el que (algún día) será nuestro oficio que nos dé de comer, y no se nos van de la cabeza.
Entonces, ¿el bigote forma del cuerpo humano o no?
Le pregunté a mi amigo Utla Aquiescente, que él a su vez preguntó a la Fundéu; esa hija pequeña de la RAE, siempre atenta y solicita, que tuvo a bien sacarme de mi pequeña y miserable duda.
Así, uno escribe más y mejor, o mejor y más.
Palabras de un escribiente jorobado. 💁📖📚


Fray Bona.


Cierra tus ojos, encuéntrate y sigue para adelante. Buena Suerte.
Un Tranquilo Lugar de Aquiescencia


domingo, 21 de enero de 2018

«Los partidarios conquistados por medio de la palabra escrita son menos que los conquistados merced a la palabra hablada.
El triunfo de todos los grandes movimientos ha sido obra de grandes oradores y no de grandes escritores» 


1956. Dallas. Lago Grande.
Ayer maté a mi séptimo ucrónico. No debía poseer más de siete años. Lo esperé en la linde del pequeño bosque entre Seis Lagos y Lago grande. A la altura del atajo para llegar a la urbanización desde el colegio Woodmoor. Le esperaba respirando en un volumen quedo, ya que la experiencia me ha enseñado que los ucrónicos detectan esos pequeños cambios en las aspiraciones. Apareció de repente, mochila en la espalda y observando tranquilo en derredor. Salí de entre los árboles, abrió los ojos, pero antes de que chillara le tapé la boca. Mi cuchillo le cercenó el cuello. No sufrió. Siempre intento que sea rápido, pero en ocasiones se rebelan, se zafan, y solo consiguen alargar la agonía.
«Asesino prepúber» me nombran en algunos diarios. Si ellos supieran, no entienden la necesidad. Me alejé de Dallas todo lo que pude.

«1912. Alta Austria. Leonding. 
Querido diario, observo disgustado el cuchillo ensangrentado encima del escritorio, su contemplación me obliga a escribir. Son las aberraciones que me asaltan por las noches las que me conducen a realizar estos actos perversos. Espero, la historia, sepa perdonarme...».

1956. Texas. Kerrville.
En ocasiones leo el diario de mi padre. Acabó con muchos ucrónicos en Alemania antes de partir del país. Sin embargo, su diario me obliga a recordar los peligros de los descuidos. Cualquiera de esas pequeñas aberraciones que escapan... una sola, puede cambiar el futuro; en ocasiones, con tal virulencia, que me estremezco al pensar en ello.
Mis particulares visiones nocturnas repletas de hongos atómicos gigantes sembrándose por todo el mundo; la visión aterradora de explosiones kilométricas enraizadas en la tierra... Sueños en los que se entremezclan visiones, recuerdos y pensamientos de mis ancestros. Sí, rememorar sus errores también duele...
Hoy maté a mi octava aberración. Una niña. No lloraba. Esta era especial. La mirada de la perfecta sociópata. ¿Cómo puede un padre no darse cuenta de la perversidad anclada en su hijo? Si la pequeña hubiera tenido un arma entre sus manos el final hubiera sido muy distinto. La soñe meses atrás con el sobrenombre de la enfermera muerte, centenares de viejos inocentes perecidos en sus manos y, a pesar de ello, soy yo el asesino.

«1912. Alta Austria. Linz.
Tengo que escapar de este pueblucho. Anoche me encontraba en el cobertizo de la familia Poetsch. El pequeño estaba apilando heno, me acerqué con cuidado, pero pisé una rama. Maldito descuido, un paso más y mi hoz le hubiera cercenado la garganta. Pero no, la aberración disfrazada de niño escuchó el ruido y movido por ese instinto más allá de toda comprensión, se puso a correr y a chillar como un loco. Apareció el señor Hafeld: «Adolf, ¿qué son esos chillidos?» El buen señor Hafeld dio la voz de alarma; en esta extraña búsqueda de aberraciones no hay segundas oportunidades. Escapé por la puerta trasera, las autoridades magiares acudirían por la mañana. Era imperativo huir, pero el horror en mis ensoñaciones... La señal de la cruz doblada que acababa con millones de seres recaerá sobre mí durante años».

1956. Nueva York. Forest Hills.
«Kew-forest school», reza el cartel, debajo la bandera norteamericana ondea al viento. El barrio de Whitepot alberga una cantidad ingente de personas blancas. No es de extrañar que esta pequeña aberración, un niño de piel pálida y melena rubia, sea el reflejo del lugar. No consigo quitarme la imagen de ayer. Fue la más macabra que he tenido en los últimos años. Las enormes explosiones se elevaban en un mar de humo. No quiero permitir a mi imaginación volar con imágenes de una tercera guerra mundial.
Espero al pequeño en una esquina. He estudiado su rutina. El jueves sale una hora antes del colegio, compra un panecillo en la panadería de la esquina de Rego park y después se aleja por Alderton en dirección a casa. Lo adelanto y le espero en el vestíbulo. El cuchillo reposa en el interior de mi chaqueta. Aparece. La puerta se abre, se dirige en dirección al ascensor, me abalanzo sobre él, pero una puerta se abre. Mierda. Un vecino me observa perplejo, no hay tiempo, me abalanzo sobre el niño, pero el vecino se tira contra mí. Me intercepta. «Corre Donald. Avisa a la policía». Maldito estúpido. Forcejeamos. El ucrónico sale corriendo. No quiero matar a este hombre, es un inocente, pero le parto la nariz con tal fuerza que dudo respirará normal el resto de su vida. Aprovecho el golpe y le cortó la mano con el cuchillo. Chilla, afloja el abrazo y salgo a la calle. Escondo el cuchillo en el interior. Camino despacio para no llamar la atención. Sirenas de policía se acercan a toda velocidad, dirijo la mirada en todas direcciones, pero el pequeño ya no está. La aparición de los coches policiales finaliza todo intento de encontrar al ucrónico. Me alejo. Ya no tendré otra oportunidad.

2017. Estados Unidos. Washington.
«Trump gana las elecciones». Quizá esto es lo que pensaba mi padre en los albores de su huida de Alemania. Un solo descuido y condenas a millones, a lo mejor escribir un diario me redime de alguna manera que ahora no vislumbro. Una triste continuación de las letras de mi padre... El infierno es saber lo que ocurrirá y no poder cambiarlo».



LA NEGATIVIDAD OS HARÁ LIBRES.
Cierra tus ojos, encuéntrate y sigue para adelante. Buena Suerte.
Un Tranquilo Lugar de Aquiescencia


domingo, 14 de enero de 2018


«El sueño es alivio de las miserias de los que las tienen despiertas»


Prepara el macuto de los viejos pertrechos, asegúrate de moler un poco de compasión, de la que preparabas en el viejo molino de alegrías. 

Deja cartas para los allegados, que sepan que aunque en algunos momentos no supiste tratarlos con el cariño que se merecían, todos tenían cabida en tu corazón. 

Mientras te dirijas a la cama, deja abiertas la ventanas, muy abiertas, que por ellas puedan escapar las pequeñas palomas a las que con tanto cariño les has dado de comer durante todos estos años. Acaríciales el pico, las plumas y déjalas libres, que vuelen bien alto hasta el cielo. 

Arrópate con la manta, el frío es duro y a nadie le gusta, pero reconforta pensar en la calidez de los abrazos, de las palabras amables y de los momentos tiernos; intenta desterrar, aunque sé que esto es un poco complicado, aquellos momentos o palabras que te hicieron daño, a donde vas ya no los necesitas; y no, no derrames lágrimas por ninguna pareja, hombre o mujer, que te trató mal o con desprecio, recuerda que con toda seguridad tú también trataste mal a alguien en alguna ocasión. 

El perdón es el mejor pedernal para prender la llama que alumbrará el viaje. 

Ponte los calcetines que te bordó tu abuela, el viejo pijama que te regaló tu padre en aquel cumpleaños, ya tan lejano en el tiempo, y ponte en los pies la manta de agua caliente que heredaste de tu madre. No inicies el viaje, por favor, sin el gorro blanco legado de tu abuelo.

Envuelto en tan buena compañía ya puedes acurrucarte, cerrar los ojitos y decir un tímido adiós a tu anodina existencia. 

Mormir pequeñines, mormir.





Cierra tus ojos, encuéntrate y sigue para adelante. Buena Suerte.
Un Tranquilo Lugar de Aquiescencia


domingo, 7 de enero de 2018

«El primer relato del año resultó ser un minirelato abecedístico.
Se creó el solo, que cada cual entienda y extraiga lo que desee.
Es para todos vosotros, estimados aquiescentes»

Author photography: klimkin (flowers) & bulba1 (letters)


A
Barcino
Corriendo
Dirijo
Esta
Fabulosa
Gracia.
He
Ideado
Joviales
Kits
Lectores.
Más
Numerosos
Ñus
Os
Paralizarán.
¿Qué
Rayos
Soñabas
Tú
Utla?
Vaticiné
Winchas
Xilográficas
Y
Zahoríes.



Cierra tus ojos, encuéntrate y sigue para adelante. Buena Suerte.
Un Tranquilo Lugar de Aquiescencia


domingo, 24 de diciembre de 2017

«El peón es la causa más frecuente de la derrota»

(Ajedrecista austríaco, primer campeón del mundo oficial)
Author photography: Klimkin



«En la jerga ajedrecista existe el principio básico e inmutable de controlar el centro. Esto es, controlar las cuatro casillas centrales con el máximo número de piezas; el jugador que realice esta acometida posee innumerables posibilidades de ganar el juego».

En ajedrez existen dos sistemas para poder llevar a cabo las transcripciones de las jugadas de tan noble juego. La notación algebraica y la descriptiva. El gran Maestro Seigi T. siempre prefirió la notación algebraica, a pesar de tratarse de la más arcaica y menos eficaz a la hora de transcribir las partidas del noble juego, ya que le permitía evocar de manera más explícita los nombres de las figuras: caballo, alfil, torre, peón, rey, dama.
Así, la apertura más común, avanzar el peón de rey hasta en medio, se comentaba como P4R (peón cuatro rey). La segunda apertura más común, P4D (peón cuatro dama), consistía en avanzar el peón de dama hasta la posición central.
Como se podía observar de la observación de este noble juego, las variantes de las aperturas clásicas se centraban en la imposición del terreno central, ya fuera con P4R o P4D; relegando la importancia del resto de zonas a la nada. Durante siglos, maestros de todo el mundo centraron sus esfuerzos, tácticas y estrategias en dominar la ansiada zona central.
El maestro Seigi, a muy temprana edad, comenzó a darse cuenta de este empecinamiento de los antiguos maestros; su obstinación le llevó a pensar que quizá hubiera una nueva táctica esperando en algún lugar... y la encontró. Un día, leyendo a Sun Tzu, en su tratado sobre el arte de la guerra leyó la siguiente línea...

«No existe enemigo lo suficientemente fuerte si la sorpresa juega a tu favor. Aprovecha su fortaleza. Si el enemigo es fuerte en el centro, atácale los flancos. Es más eficaz el ataque de flanco que el central».

Cerró el libro y se quedó pensativo dando vueltas a aquella idea. Le sorprendió que nadie hubiera reparado en los flancos. Al acto, dirigió la mirada al tablero que tenía delante de él, situado encima de la mesa; apoyó los codos y bajó la mandíbula hasta tocar con ella la superficie de madera. Las fichas se alzaban majestuosas a pesar de su pequeñez. Los ojos se fijaron en las torres, las fichas situadas en cada esquina del tablero, estas poseían delante de ellas sus respectivos peones. ¿P4T? ¡Elucubró internamente! ¿Y qué continuaría a aquella locura? Entonces... lo vio muy claro. Le sorprendió que nadie hubiera reparado antes en los flancos.

⁂

Ya llevaba años preparándose para el título mundial. El primer torneo lo ganó con su espectacular apertura recién estrenada. Su contrincante, el Maestro español J. Mercadillo no pudo hacer frente al ataque de flancos, sacrificando Seigi los peones laterales para abrir filas con caballos y torres en lo que parecía un ataque suicida...
Ese desproposito resultó ser su escandalosa primera victoria en la primera ronda de partidas dobles. La prensa especializada comenzó a imprimir la noticia «Espectacular apertura del Maestro Seigi». Al mismo tiempo, los críticos de dichos rotativos aseguraban que aquella apertura recién nacida no resistiría los envites de otras aperturas de grandes Maestros de talla internacional y resaltaban que ese primer match, entre dos aspirantes al título mundial, no era más que una mera anécdota.
Las palabras vertidas en muchos diarios de ajedrez pronto estuvieron en entredicho. Seigi ganó la segunda, la tercera y la cuarta ronda; esta última contra el gran Maestro Joseph Louis Pescu, quien no pudo detener el avance de los caballos y torres por los flancos. Habituado el gran Maestro a enrocar, Seigi hizo gala de un componente muy importante en el ajedrez: la psicología. Atacó a su rival hasta la extenuación, no permitiéndole poner a salvo a su rey en una esquina, y lo arrolló.

Hasta ese momento, el único rival que, al igual que él, había ganado cuatro partidas seguidas era el gran Maestro S. Goodlife Khazagz. Un temido adversario, de padre ruso y madre española, que competía bajo bandera de la federación Rusa. Este presumía de tener la mente más fría del mundo ajedrecístico. Poseedor de un estilo agresivo, que mostraba sin pudor ante la prensa, anunció: «Freírre la apertura Seigi como una tostadora frríe pan».
En las siguientes partidas Seigi acusó el agotamiento mental y empató contra sus rivales. La prensa lo desinfló cual globo, las únicas palabras que pronunció antes de retirarse a su habitación del hotel fueron: «Ahorita vuelvo». No abrió la puerta a nadie, no agarró llamadas a ninguna persona y durmió veinticuatro horas seguidas. Decía una antigua leyenda que cualquier buen Mexicano, con un buen sueño reparador, podía conseguir todo lo que se propusiese.

⁂

En la séptima partida, en aquel ciclo de rondas eliminatorias, se decidiría el campeón del mundo. Los flashes de miles de fotógrafos tornaron blanco, por un segundo, el escenario donde los dos titanes se enfrentarían. El ruso Goodlife, con su descomunal tamaño, sonreía como un toro antes de una carga; Seigi, por su lado, más pequeño en altura y no acostumbrado ante tal remolino de periodistas sonreía esquivo a los lados.
El match comenzó.
El ruso comenzó con el cásico P4R, Seigi continuó con P4T, después de las irreconciliables aperturas de ambos, el juego se tensó cuando el maestro ruso comenzó a avanzar sus peones centrales más allá de la línea establecida por un tímido alfil y un caballo de Seigi que custodiaban el centro. En aquel momento Seigi realizó un movimiento extraño, sacrificó en un par de jugadas, caballo y alfil; a cambio de dos peones centrales y un caballo de su rival.
Era el movimiento número trece; algunos analistas quisieron ver en esta jugada el fin de la apertura Seigi, pero este continuaba tranquilo examinando con concentración el tablero. La captura de un caballo y de un alfil, tres puntos por cada pieza, aumentaba el total de puntos del ruso a seis; por su parte, Seigi obtenía tan solo cinco puntos con el intercambio, dos puntos por cada peón y tres por el caballo.
Sin embargo, el gran Maestro Ruso no vio la trampa que se cernía sobre él, ni tampoco la supieron ver la mayoría de estadistas. Seigi había actuado con una desproporcionada táctica sibilina. El alfil que le quedaba al Ruso no ocupaba el mismo color de casilla que los peones cruzados de Seigi. El intercambio, aunque favorable en puntos al ruso, era tácticamente inútil. Una de las paradojas del ajedrez residía en que, a pesar de poseer un mayor valor en fichas del contrario, la posición siempre gana a la puntuación.
Avanzados tres movimientos más, el ruso también se dio cuenta de ello, pero para entonces ya era demasiado tarde; intentó recuperar una posición hostil debido a su ventaja de inicio blanca, forzando intercambios de fichas y apostando por trueques posicionales, pero Seigi no cayó en las trampas.
A pesar de todo ello, el maestro ruso comenzó a poner todo su empeño en avanzar el único peón del centro hasta el extremo opuesto. Si conseguía coronar un peón conseguiría la ansiada dama. Seigi comenzó a realizar intercambios de torres, alfiles y peones para contrarrestar el inevitable avance de su rival.
El ruso comprometió la débil posición defensiva de Seigi con su alfil inútil, ofreciéndolo como sacrificio, en un ardid similar al ofrecido por Seigi movimientos antes. Este aceptó el sacrificio. Las puntuaciones se tornaron y el ruso coronó. El gran maestro Goodlife sonreía. Seigi también.

Nuevamente, la posición resultó mejor que la coronación.

Seigi agarró con el dedo pulgar e índice su caballo negro y lo deslizó hasta la posición C6R (caballo seis rey) efectuando un doble jaque, al rey rival y a su recién coronada dama, que dadas las circunstancias sería capturada en breve.

⁂


Un nuevo campeón de ajedrez del mundo, de origen mexicano, arrancó portadas por doquier; incluso consiguiendo eco en revistas no especializadas. Algunos titulares arrancaban así: «Seigi T. imparable campeón del mundo», «México saluda a su gran Maestro»,  «P4T: ataque mexicano », «El nuevo Repetto tiene nombre: Seigi T.».




Cierra tus ojos, encuéntrate y sigue para adelante. Buena Suerte.
Un Tranquilo Lugar de Aquiescencia


domingo, 17 de diciembre de 2017







Estimados,


El día 19 de este mes de Diciembre celebramos 7 años del nacimiento de nuestro blog.

Además el día 20 tenemos presentación en La Llagosta junto con nuestro compañeros Resistentes Literarios.

Por eso queremos hacer un resumen de este año 2017 repleto de cambios, penas, alegrías, enfados, pasión y sobre todo... ilusión.

Vídeo resumen:

Gracias a:
· Club QWERTY
· El Edén de los Novelistas Brutos
· Asociación Resistencia Literaria
· Librería Sagitari

Gracias a todos por hacer de nuestra existencia un lugar más interesante, más rico y aquiescente.

Aquiescencias Tomo I (Libro físico)


Abrazos. ^_^
«Solo existe el amor»


Cierra tus ojos, encuéntrate y sigue para adelante. Buena Suerte.
Un Tranquilo Lugar de Aquiescencia


domingo, 10 de diciembre de 2017

«No podemos permitirnos ser ingenuos al tratar los sueños. Se originan en un espíritu que no es totalmente humano sino más bien una bocanada de naturaleza»


⁂ [1] ⁂

1515 - Primavera Amarilla - Abul’ Synov - Primer Manuscriba

Yo, Abul' Synov, primer manuscriba escogido por los sultanes Janybek y Kárey, Dios tenga en su gloria, dejo constancia de los acontecimientos acaecidos en la ciudad de Kazakh.
En la cueva más escarpada al oeste de la ciudad los sultanes han abierto un portal de extraños brillos; de él surgen grandes tentáculos viscosos, colmillos en rostros sin ojos y uñas afiladas como guadañas. Me han prohibido escribir el nombre real del Morador, quien de ahora en adelante recibirá solo ese nombre.

2015 - Mayo - Lub'a Vonys - Doctor Adjunto Universidad Politécnica de Tomsk

Yo, el doctor Lub'a Vonys, voy a tomar nota en mi grabadora de todos los acontecimientos que sucedan en esta singular población.
Dia 3 - 18:00 - Población: Kalachi. Una tercera parte de los habitantes presenta un extremo cuadro clínico de desorden del sueño. Realizo un recuento de población en el archivo del alcalde: viven 257 personas. El médico local me informa de los porcentajes: un 18% se encuentran profundamente dormidos, un 22% presentan desordenes del sueño, 7% insomnio. Es una broma de mal gusto pensar que mi sueño sea estar aquí y desentrañar el misterio de este lugar.


⁂ [2] ⁂

1515 - Primavera Amarilla - Abul’ Synov - Primer Manuscriba

La negociación se inicia pintando con tiza el sello de Salomón en el suelo. La punta Akhasiana se orienta en dirección al interior. Después ordenan las tripas de la cabra según el orden de la constelación Hydra. Los eunucos remueven constantemente la sangre en los cuencos.
La desgracia se ceba en nosotros, perdemos a Abdel, el primogénito de Janybek. No es un sacrificio, el príncipe pisa en un descuido el exterior del sello; el Morador acecha, una garra repleta de colmillos arrastra al príncipe al interior del portal. Un atroz alarido  es la última palabra de despedida de Abdel. Grande fue su gloria.

2015 - Mayo - Lub'a Vonys - Doctor Adjunto Universidad Politécnica de Tomsk

Dia 4 - 09:00 - Asisto a un par de enfermos. Relato de manera breve el caso más relevante [ver Ref:Kalachi-T15-54].
Mujer anciana, sesenta años, viuda, antigua trabajadora en sala de despiece cárnica. Despierta alucinando después de un largo sueño. Ha estado ingresada una semana. Habla acerca de tentáculos, garras y horribles alaridos. Esta muy nerviosa. Por la noche vuelve a quedar profundamente dormida. Quedo a su lado por si volviera a despertar. En la medianoche despierta frenética. Me mira fijamente a los ojos  mientras desesperada vocea El Morador. Después de eso muere.


⁂ [3] ⁂

1515 - Primavera Amarilla - Abul’ Synov - Primer Manuscriba

Después de la muerte del príncipe, los dos sultanes discuten acaloradamente, pero el sultán Kárey es más rápido, extrae su espada del cinto y clava la punta afilada en el abdomen de Janybeck. Las tripas del difunto se esparcen por encima del sello sagrado. Dios lo tenga en su gloria para siempre.

2015 - Mayo - Lub'a Vonys - Doctor Adjunto Universidad Politécnica de Tomsk

Dia 7 - 23:30 - Estoy en el exterior de una antigua mina abandonada. Todas las pistas apuntan a este sitio, sin embargo los pocos lugareños aún despiertos rehúsan venir. Morador es la palabra que susurran para sus adentros. Son las típicas supersticiones que los científicos debemos eliminar. Es muy posible que una alta concentración de radón sea la causa de estos desequilibrios, y que ese componente se halle disolviéndose en la atmósfera en grandes cantidades por esta apertura. El resto de doctores, una docena, ya se encuentran aquí. Algunos descartan el radón como el agente desencadenante. Entre los doctores se encuentra mi prometida, Martha, una prometedora bióloga y más bella mujer. Avanzo con la comitiva cueva adentro.


⁂ [4] ⁂

1515 - Primavera Amarilla - Abul’ Synov - Primer Manuscriba

La sangre derramada del sultán Janybeck ha desdibujado el sello marcado en el suelo, abriendo una pequeña brecha. El sacerdote Damrä se percata tarde del terrible hecho. Los tentáculos surgen a docenas del portal, la cabeza del sacerdote rueda bajo mis pies. La voz aguda de los eunucos retumba por toda la cueva mientras son despedazados por colmillos y garras afiladas. Ningún tentáculo se acerca a mí. ¿Quizás se deba a que agarro con fuerza el libro sagrado? Leo el título: Todos muertos.

2015 - Mayo - Lub'a Vonys - Doctor Adjunto Universidad Politécnica de Tomsk

Dia 8 - 01:30 - Llegamos al final de un túnel ciego. En el suelo hay multitud de huesos humanos esparcidos en lo que parece un mosaico caótico. Los doctores Klaus y Sigfried descubren también huesos de animal, presumiblemente cabras. Yo acabo de encontrar un brillante libro Amarillo en una esquina. Está escrito en una antigua variante dialectal Kazaja. Leo el título en voz alta: Todos muertos.
Las linternas se apagan...


⁂ [5] ⁂

1515 - Primavera Amarilla - Abul’ Synov - Primer Manuscriba

No puedo dejar de escribir, en el momento que lo hago los tentáculos comienza a avanzar sobre mí. Si intento escribir a la par que andar, y las palabras escritas no son nítidas, los tentáculos también avanzan. Llevo muchas horas despierto. Dios, encomiendo mi alma a ti, que aunque el Morador destroce mi cuerpo, mi alma permanezca a tu lado. Dios nos tenga a todos en su grandísima gloria.

2015 - Mayo - Lub'a Vonys - Doctor Adjunto Universidad Politécnica de Tomsk

Arranco de un mordisco el corazón de Martha de su pecho; con ojos llorosos da su último aliento. Un resplandor verde inunda la cuenca de mis ojos y la oscuridad del espacio se cuela en mi interior. Vislumbro fuego de antorchas al otro lado... Los Kazajos son un pueblo orgulloso. Quinientos años atrás intentaron eliminarme. Pero yo siempre vuelvo. Alimentándome en las pesadillas recurrentes reabro el brillante portal en este instante de negrura cósmica. Justo en el momento de regresar a 1515. Les confundo, os confundo y me confundo, pues al igual que la confusión es presente en los sueños y pesadillas, así me autodescubro como el artífice de todo este caos. Me deslizo por el bucle de eternos retornos de los sueños, ayudado por la sangre y los sacrificios.
Todo en nombre del Morador.
Loor al Morador.
Loor a mí.



Cierra tus ojos, encuéntrate y sigue para adelante. Buena Suerte.
Un Tranquilo Lugar de Aquiescencia


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