Un tranquilo lugar de Pruebas

domingo, 31 de mayo de 2015

Mientras corríamos. Año x. (Epílogo: 8 de 8)



En el café, después de siete años corriendo juntos, le pregunté al fin su nombre. Ella respondió y replicó realizándome la misma pregunta. Una tardía presentación es mejor que ninguna, y en aquella pequeña cafetería italiana estuvimos hablando largo rato hasta que se nos hizo muy tarde. Apenas recuerdo sobre que hablamos, en mi mente guardo la maravillosa sensación de la mágica conexión mutua, cuando dos personas coinciden en el tiempo, en el espacio, en el amor y en nada más. Nos habíamos enfriado e íbamos a salir de aquel encuentro con un resfriado o algo peor.

Aunque debo ser sincero con vosotros, antes he dicho que no recordaba casi nada de aquel encuentro. No es exactamente cierto, si recuerdo mi última pregunta, pues me costó mucho realizársela, «¿Estas enferma?», le pregunté con pena mientras señalaba su preciosa cabeza sin rastro de pelo alguno. Ella rió animadamente. «No bobo», contestó, «esto es por una apuesta con una amiga». La miré asombrado. «¿Qué clase de apuesta hace cortar a una mujer su bonito pelo largo?» le pregunté realmente asombrado. Ella no podía parar de reír y yo seguía sin entender porque estaba tan contenta de no tener pelo. Entonces se calmó. «Verás», me dijo, «mi amiga se apostó conmigo que si me cortaba el pelo al cero, y el tonto del dorsal 1008  me invitaba a un café, ella también se cortaría el pelo». El tonto del dorsal 1008 era yo. Me reí mucho con aquella apuesta y pensando, que por mi culpa, otra mujer a la que no conocía de nada también se quedaría calva por una temporada. Aquella imagen me hizo soltar una espontánea carcajada, y entonces, sin poder remediarlo, me uní a su contagioso festival de alegría. Nuestras mentes se rozaron por un breve lapso de tiempo, mientras reíamos como niños, al compás de un antiguo juego.

Por desgracia era tarde, y el camarero muy amablemente nos invitaba a marchar.

Por suerte para mí ella cogió la iniciativa, al igual que en las carreras, siempre un paso por delante.

«Vente a mi casa», me sonrío, «nos duchamos, cenamos y seguimos hablando».


La verdad sea dicha, aquella noche no hablamos mucho. Tampoco cenamos. Pero desde entonces ya hemos pasado doce años juntos. Un tiempo maravilloso que nos ha permitido hablar mucho de todo aquel periodo en nuestras vidas. Y en esos momentos de intimidad compartida, cuando el abrazo del amor supera cualquier dificultad, siempre recordamos lo que cada uno pensaba del otro... mientras corríamos.


—FIN—


Cierra tus ojos, encuéntrate y sigue para adelante. Buena Suerte.
Un Tranquilo Lugar de Aquiescencia

15 comentarios :

  1. Que bonita historia me a gustado mucho jejejej

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    1. Estimado Hikari Javier,
      Siempre es un placer verte comentando en el TOP 1 de la lista. Tu si que estas hecho un corredor de primera. ^^
      Un abrazo muy grande Hikari Javier.

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  2. Me alegro que finalmente fuera por una apuesta. Una preciosa historia!

    Un abrazo muy grande!!!

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    1. Aiya Eowyn,
      Yo también me alegro. Cuando la historia me era contada no sabía muy bien cual iba a ser su desenlace.
      Un abrazo igual de grande Reina Eowyn.
      Namarië Eowyn, Tenna rato.

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  3. Me hubiera gustado cualquier final para esta historia, está muy bien escrita, pero un final feliz de amor siempre genera un cosquilleo de placer, gracias por este cosquilleo!

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    1. Estimado Tortajet,
      El amor siempre lo eclipsa todo, bien esta lo que bien acaba. ^^
      Gracias por tus amables palabras.
      Un abrazo muy grande.

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    1. Estimado Facundo,
      Casi tan buen como tus excelentes ilustraciones Facundo. Esta última en especial emotiva, con el abrazo desnudo de dos seres que por fin se han reencontrado definitivamente.
      Un abrazo muy grande Facundo.

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  5. Bueno, parece que la historia ha llegado a su sprint final. ¡Muy buena, amigo UTLA! y de paso te recuerdo esa cerveza pendiente.
    Saludos!
    Borgo.

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    1. Estimado Mr. Borgo,
      Si, por fin llegó, y fue de buen agrado y sin sustos. ^^
      Ya estoy de vuelta por mi ciudad natal, esa cerveza esta muy muy cerca.
      Un abrazo Miquel y en breve nos vemos.

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  6. No me esperaba en absoluto nada de cuanto ocurre en tu historia y eso es superior para mi, encantada de conocerte,

    Besos fuertes,

    tRamos

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    1. Estimada Tramos Romero,
      Es un placer poder encandilar a alguien con mis palabras. El placer es mutuo.
      Desde ahora mismo te sigo en tu blog.
      Un abrazo muy grande.

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  7. Estoy casi seguro de que esta es de las mejores historias románticas que haya leído. Me encantó, tanto su desarrollo como su meta final.
    Bravo.
    Saludos.

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    1. Estimado Raúl,
      Gracias por tus palabras, para mi tiene un cierto cariño especial, no por ser el vehículo que transmitió esta historia, si no porque de alguna manera me recuerda a una parte lejana de mi mismo.
      Un abrazo bruto escritor y gracias por comentar todas y cada una de las entradas. ^^
      *Eres Imparable*

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  8. Me encantan los epílogos. son geniales, son esos capítulos cuando ya esta todo dicho y va el narrador y le da la vuelta. Cuando parece que ya estaba todo dicho y el mago saca el conejo de la chistera... la magia de los epilogos aparece tambien en esta historia. un abrazo desde bosquevilla

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