Un tranquilo lugar de Pruebas

lunes, 31 de agosto de 2015

Dos semanas con Julia. Capítulo 15. Creación de bocetos.


Tengo mucho sueño esta mañana, me encuentro en mi ubicación habitual, en mi invariable despacho privado «trenaworkaholic». Estoy escribiendo de camino al trabajo, este hecho no sería tan relevante si no fuera porque hoy es festivo en mi ciudad natal. Aun así alguien debe realizar guardias y yo escogí ir a trabajar, no tenía nada mejor que hacer y el dinero «extra» siempre va muy bien en estos tiempos inciertos.

De mis palabras quizás podáis deducir cierto cansancio, un poco de hastío. Así es, ayer me acosté tarde. Un ilustrador me recordó un trabajo pendiente. Hay que cambiar el fondo del blog de un tranquilo lugar de Aquiescencia, pero claro, antes tienen que ponerse de acuerdo UTLA y Feli, y eso lleva tiempo. En todo caso, el encargado de buscar imágenes de prueba en miles de sitios web, soy yo. Pasé hasta altas horas de la noche buscando algo inspirador que valiese la pena, fue una pérdida de tiempo. Esa noche acabé dejando sin respuesta al ilustrador,a UTLA y a Feli.

El perfeccionismo es enemigo de la creatividad.

Ahora Julia comenta, que después de haberos puesto en situación respecto al lugar donde me encuentro, anote cinco puntos sobre los que me gustaría escribir algo. Es un ejercicio sencillo, ahora me pongo a ello.

1. Esclavitud
2. Epidemia
3. Viaje en el tiempo
4. Una gran parodia
5. Amor

Y con todos vuestros respetos, perdonadme, acabo de ver algo insólito, algo que me obliga a aparcar el ejercicio. Aquí, a mi lado. Acabo de ver a una chica con un pie hinchable. De veras. Esta sentada en el mismo asiento en el que estoy yo esperando el tren. No lo había visto nunca. Una chica con una especie de escayola plástica, ha comenzado a insuflar aire con su mano derecha presionando un botón, y de repente la escayola plástica se ha comenzado a hinchar por la parte de contacto con el suelo. Es algo increíble, un apretón, dos apretones, y la chica ya tenía el pie hinchable en funcionamiento. El tren está a punto de llegar, los pitidos de megafonía, las prisas de la gente por coger asiento primero, la chica se levanta con su «tecnopie» el cual luce mullido. Me da la sensación que podría botar con él, realizar un salto de diez metros.

Es increíble. No tenía ganas de escribir. Estaba dormido y bastante apático. Y como siempre suele suceder en los últimos días, la «fuente» me pone un vehículo para facilitarme el camino.

Julia tiene razón, hay que escribir aunque uno no tenga ganas, conocer todos tus estados de ánimo y hacerte inmune a ellos, la alegría, la pena, la desilusión, la efusividad, ninguno importa, porque lo que está esperando a ser escrito es ajeno a ello; pues puedo afirmar que lo que yo escribo es independiente de mí.

Lo que quiere ser escrito busca un canal, yo soy el medio, y transcribo alegre lo que se me cuenta desde mi centro.

Y con esta última sentencia, de clara influencia akhasika, me despido esta historia.

Saludos.

«93% imaginación,7%realidad»


Cierra tus ojos, encuéntrate y sigue para adelante. Buena Suerte.
Un Tranquilo Lugar de Aquiescencia

2 comentarios :

  1. Esos cinco puntos se vieron ya reflejados en tus entradas anteriores. A ver si hacés algo pronto.
    Saludos.

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    1. jajaja touché!!
      es que hay días que uno no sabe que escribir.
      Gracias siempre por tus inagotables palabras compañero.
      un abrazo Bruto escritor. ^^

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