Un tranquilo lugar de Pruebas

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Dos semanas con Julia. Capítulo 38. Percepciones extrasensoriales.


«Ahora Julia nos propone un juego metafísico, algo parecido a la “ouija”, pero sin ese carácter tan esotérico de la dichosa tablita. En este juego, debo realizar preguntas, al principio guiadas por la propia autora, y después dejarme guiar por la corriente energética, espiritual o lo que haya en mi imaginación. El nombre a esa corriente lo pone cada uno. Y después de escuchar a la "fuente" anotar todas las respuestas. Bon Boyage».

P-¿Crees en Dios?
R-No y sí.

P-Describe tu fe o falta de fe.
R-Soy una extraña clase de «agnóstico escéptico creyente». Creo en todo, en la ciencia y en la espiritualidad; lo bueno y lo malo son dualidades perpetradas en nuestra mente para entender nuestro entorno. El bien y el mal son dos conceptos variables en el tiempo pero permanentes en el medio, ambas siempre existen pero con significado distinto. Intercambiándose los roles en esa lucha eterna, movidos ambos por esa fuerza llamada «Amor» que coreografía todo a nuestro alrededor.

P-¿Crees en los ángeles o en alguna clase de fuerza positiva?
R-Por supuesto. El Amor es positivo.

P-¿Alguna vez has tenido una experiencia literaria que se pudiera calificar de extraña?
R-Siete amigos me insistieron en que querían jugar a rol. Tenían curiosidad y conocían de mi antigua afición. El rol no es solo esa «frikada» de interpretar un papel de un personaje y tirar dados y ya está, pues para quien organiza una partida le requiere en muchas ocasiones un trabajo previo de documentación, guionizaje e incluso pequeñas pinceladas literarias...En esa ocasión accedí y copie partes de un juego casi desconocido que encontré por internet, adapté personajes y me invente nombres de ciudades y lugares. La partida, después de casi una semana, estaba lista para jugarse. Entonces, les envié un formulario por email a cada uno de mis amigos, en él debían rellenar el nombre del personaje, una breve descripción de su historia y algunas datos más. Les insistí que no me dijeran el nombre de sus respectivos personajes, quería que fuera una sorpresa. Llego el gran día. Les situé en el mapa, los introduje en aquel mundo imaginado y entonces les comuniqué el nombre del pueblo donde comenzarían la aventura. Uno de ellos, una persona muy especial, un maestro espiritual, comentó de repente, «Vaya, el pueblo se llama como yo». Pensé que me estaba gastando una broma. El nombre del pueblo era invención mía, y no había comentado nada de la aventura con nadie. Giré su hoja de personaje, la cual tenía enfrente de él encima de la mesa y leí el nombre del personaje. Era idéntico al del pueblo. No podía ser, era un nombre esdrújulo, fruto de mi imaginación, nadie lo podía conocer, y sin embargo allí estaba. Los demás dijeron «que casualidad», y comenzamos a jugar extrañados por «la» casualidad. Pero mucho tiempo después, yo intuí que no había sido una casualidad, los dos habíamos estado en la misma fuente, nutriéndonos de la misma energía, y ahora me rio pensando como el Amor posee estas «causalidades» que siempre confundimos con las «casualidades», esas mismas que de vez en cuando nos permiten acudir a la fuente a varias personas a la vez.

P-¿Imagino todo lo que escribo?
R-No siempre. Soy mentiroso por naturaleza, siempre me gusta mezclar realidad y ficción. También unir recuerdos con «si hubieras». Y a otra parte de mi le gusta realizar preguntas al aire para poder escuchar.

P-¿A qué me refiero con escuchar?
R-A dejarme llevar, a escribir tan rápido que mis pensamientos no me pertenezcan, y justo en ese momento de «rapidez» permitir la entrada de las historias desde ese otro lado. Muchas historias poseen vida propia, desean ser contadas por alguien, en muchas ocasiones yo tan solo soy un puente.

P-¿Soy feliz escribiendo?
R-Mucho. También soy feliz con muchas otras cosas, pero la escritura posee ese hueco especial en mi interior.

P-¿Creo que mis personajes existen?
R-Sí y no. Cuanta ambigüedad destilo. Mis personajes no existen en nuestra realidad. Pero como ya bien indica alguna teoría física, «teoría de cuerdas», existen múltiples dimensiones que de vez en cuando colisionan las unas con las otras, por lo que no creo que los que yo denomino mis personajes existan en esta «realidad», pero estoy seguro que tienen vida propia en alguna de las otras «dimensiones» existentes, y es posible que en una de ellas sea UTLA el que me imagine a mí, sentado delante de mi ordenador escribiendo sobre él. Es una teoría muy personal, aún me encuentro en ese estadio inicial desarrollándola, escuchando los susurros que me narra la fuente...

P-¿Creo en algo especial en esta vida?
R-Si, creo en el Amor.

«93% imaginación,7%realidad»


Cierra tus ojos, encuéntrate y sigue para adelante. Buena Suerte.
Un Tranquilo Lugar de Aquiescencia

4 comentarios :

  1. Esto es como esos tags/prémios bloggeros a los que no soy afín. Pero me resultó interesante todo, y loca y siniestra la anécdota del juego de rol.

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    1. Estimado Raúl,
      Yo solo soy un mero isntrumento de la maestra Julia. Ella dicta los ejercicios, en esta caso con un poco de orientación "religiosa", pero por supuesto, cada cual posee su propia "fe". ^^
      La anecdota del Rol es real, y es de esas cosas improbables que suceden de vez en cuando.
      Un abrazo muy grande bruto escritor.

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  2. Me encantó leer la "entrevista" :-) Yo doy fe de esa partida de rol.. y de la que hay pendiente!! El amor es una de las "cosas" más bonitas, bellas y poderosas que tenemos. Kisses!

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    1. Estimad@ Buscando un camino, ^^
      Ya comprendo quien es usted, usted era aquel dado de diez caras que siempre se resistía en los momentos críticos.
      Son momentos como esos los añaden ese toque tan bonito a la existencia.
      Gracias por pasarte por aquí.
      Un abrazo estimad@ Buscando un camino.

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